Enseñanzas de Myrtle Fillmore

Por Angie Olson

¿La idea de orar por tu bienestar te parece imposible? Myrtle Fillmore, la cofundadora de Unity, sabía que podía sanarse a sí misma —y lo hizo. Su intensa experiencia de sanación ha sido una inspiración para personas de todo el mundo y es la piedra angular del comienzo de Unity hace más de 100 años.

Myrtle estuvo enferma de tuberculosis durante su infancia y juventud. Después de asistir a una conferencia sobre el Nuevo Pensamiento en 1886, Myrtle salió de allí con una afirmación que cambió su vida: Soy una hija de Dios, y por lo tanto no heredo enfermedad.

En la historia de Unity leeemos que: “En una hora, Myrtle Fillmore cambió completamente su visión acerca sí misma y de la vida. Como una revelación … la idea sencilla y divina de que ella era una hija amada de Dios, que la voluntad de Dios para ella sólo podía ser vida perfecta y plena, llenó su mente y su ser. La antigua creencia de que era una persona enferma, que había nacido para ser una persona enferma, se fue como el agua que pasa”.

Entonces, ¿cómo orar por tu bienestar?

Myrtle Fillmore creyó que cualquiera puede seguir los principios de Verdad y sanar. Sin embargo, requiere más que sólo orar. Sus enseñanzas sobre la sanación indican que hemos de seguir prácticas espirituales consistentemente que abarquen la mente, el cuerpo y el alma.

Los siguientes extractos del libro Las cartas sanadoras aclaran sólo algunas de las ideas espirituales que Myrtle enseñó sobre la sanación. Practicado en unísono, estos conceptos construyen una base para un bienestar físico, mental y emocional.

Lecciones de Myrtle

Unifica todas las áreas de tu vida

Myrtle creyó que existen tres ámbitos que deben ser considerados para lograr la sanación. “Todos los días, declara que tu vida y mundo espirituales, que tu vida y mundo mentales, y que tu vida y mundo físicos están unidos, y que expresas armoniosamente las ideas de la mente de Cristo en estos tres planos”.

Ten una Fe inmensa de que puedes ser sanado

Cuando se le preguntó qué fue lo que le devolvió la salud, Myrtle declaró: “Fue un cambio de mentalidad de la antigua mente carnal que creía en la enfermedad a la mente de Cristo de vida y salud permanente. Apliqué las leyes espirituales efectivamente, bendiciendo mi cuerpo templo hasta que se manifestó la salud innata del Espíritu”.

Vuelve al interior

Myrtle enseñó que Dios mora en cada persona. “En ocasiones oramos a un Dios fuera de nosotros. Es el Dios en medio de nosotros que libera y sana. … Tienes que pensar en Dios, el Sanador todopoderoso, que ya se encuentra dentro de ti, en cada parte de tu mente, corazón y cuerpo”.

Sé optimista

Los pensamientos positivos ayudan a reemplazar antiguas formas de pensamiento y aceleran la sanación. “La oración es un ejercicio para cambiar nuestros hábitos de pensamiento y vida. … Cuando parte de nuestra energía mental es gastada en creencias y pensamientos negativos… obtenemos resultados negativos”.

Descansa cada día

Myrtle señaló que los momentos de descanso y rejuvenecimiento alimentan el alma. “Un periodo de tranquilidad y descanso cada día es tu oportunidad de establecerte en el centro de tu ser, el único lugar donde el suministro de vida y sustancia es inagotable”.

Cuida de tu cuerpo

Myrtle creyó firmemente en mantener un estilo de vida sano—comiendo alimentos saludables, haciendo ejercicio y descansando. “El cuerpo responde a los cambios de mente, y cuando esto va acompañado de hábitos de vida verdaderamente sabios, la conformidad a las ideas verdaderas… renovará y hará de toda partícula un todo”.

Bendice tu cuerpo

Por último, Myrtle creyó que debemos agradecer por nuestros cuerpos con regularidad. “Nuestro primer deber es, pues, bendecir a nuestro cuerpo… para alabar su maravilloso trabajo, para saber cuáles son sus necesidades y satisfacerlas”.

Myrtle Fillmore es un ejemplo inspirador de lo poderoso que pueden ser la fe y la oración. Sus enseñanzas continúan guiando a personas en el proceso de sanación. Para mayor información sobre las enseñanzas de Myrtle Fillmore, lee el libro Las cartas sanadoras.