Dios ha preparado
un reino aquí en la Tierra y acepto Sus bendiciones
con un corazón agradecido. La belleza y el poder
en la tierra y el aire, las montañas y los valles,
los ríos y los océanos, me sustentan.
Dios me ha preparado para la vida. Tengo
una mente que me permite aprender de otros y pensar
por mí mismo, para recordar el pasado y planear
para el futuro. Tengo un cuerpo que funciona maravillosamente
y que de acuerdo con un plan divino se sana y renueva
a sí mismo diariamente. Tengo un espíritu
que me da poder para lograr más de lo que la
mente y el cuerpo pueden hacer por sí solos.
Dios me ha preparado para la vida y también me
da todo lo que necesito para vivir completamente.
“Entonces el Rey dirá a los
de su derecha: ‘Venid, benditos de mi Padre, heredad
el Reino preparado para vosotros desde la fundación
del mundo’.”
—Mateo 25:34 |