Imagino mi mundo como un lugar de posibilidades gloriosas.
El observar una nube que lentamente cambia de forma y se desplaza por el cielo, enciende mi imaginación y me entretiene. La nube se convierte en algo más: un caballo galopante que de pronto cambia a un barco que despliega sus velas en el mar.
Dios me ha bendecido con una imaginación que me lleva a cualquier parte que desee ir y me brinda una perspectiva única de lo que de otra manera puede parecer ordinario o rutinario. Al mirar a mi alrededor ahora, mi mente sigue activa, visualizando posibilidades: ¿Cómo sería vivir en un mundo de paz absoluta, un lugar donde hay armonía entre toda la gente? Lo visualizo ahora, y al visualizar las gloriosas posibilidades, sé que puedo hacer mucho para hacer realidad lo que he imaginado. "Ciertamente yo buscaría a Dios y le encomendaría mi causa."-Job 5:8 |