Por medio del espíritu siempre renovador de Dios, ¡soy libre e ilimitado!
Si algo o alguien parece bloquear mi progreso hacia una meta importante en la vida, sé que no debo rendirme.
En mi alma, comienza un proceso de pensamiento creativo que enciende la chispa de ideas de inspiración divina. Entonces sé cómo progresar una vez más.
Soy bendecido con un espíritu libre y creativo que me inspira a avanzar en el viaje de mi vida. Si aparece un obstáculo ante mí, mis alas espirituales se extienden y me doy cuenta de que puedo remontarme más allá de todo lo que esté en mi camino.
El Espíritu morador me renueva constantemente. Fui creado libre y tengo la capacidad de vivir una vida libre de toda limitación, porque Dios me renueva y me llena de energía constantemente.
El espíritu siempre renovador de Dios en mí me libera. Soy libre e ilimitado.
“Tu fe te ha salvado; ve en paz.”—Lucas 7:50 |