 |
Comienza tu día con una vitamina espiritual
leyendo La Palabra Diaria en el desayuno.
|
 |
Mantén La Palabra Diaria en tu
mesa de noche y léela antes de dormir.
|
 |
Mantén La Palabra Diaria en tu
escritorio en el trabajo y léela durante el
día.
|
 |
Utiliza La Palabra Diaria como un instrumento
para meditación centrando tu atención
en la presencia de Dios.
|
 |
Comparte La Palabra Diaria con un ser
querido como la base espiritual para la oración
y la reflexión.
|
 |
Establece un ritual familiar, lee La Palabra
Diaria con tu familia.
|
 |
Comienza una reunión, un acontecimiento
social o un grupo de oración leyendo La
Palabra Diaria.
|
 |
1. Comienza tu oración diaria con el mensaje
de La Palabra Diaria.
|
 |
Utiliza La Palabra Diaria en tu grupo
de oración.
|
 |
Utiliza el verso bíblico de La Palabra
Diaria como guía para expandir tu conocimiento
de la Biblia.
|
 |
Pon en un álbum tus mensajes favoritos de La
Palabra Diaria.
|
 |
Envía mensajes significativos de La
Palabra Diaria a tus amistades en tarjetas,
cartas y correos electrónicos.
|
 |
Regálale a alguien una suscripción
de La Palabra Diaria para darle consuelo
y ánimo.
|
 |
Añade el mensaje de La Palabra Diaria correspondiente
al día del nacimiento de un niño a
su álbum de bebé.
|
 |
Utiliza La Palabra Diaria para que marque
la pauta para tu día
|
 |
Utiliza La Palabra Diaria como fuente
de inspiración mientras estás de viaje.
|
 |
Lleva La Palabra Diaria en el bolsillo
o en la cartera y léela mientras esperas.
|