Dios proveerá
por Mary L. Kupferle
¿Te preguntas, a veces, si tendrás
fortaleza suficiente para enfrentar algunas demandas
que se te hacen? ¡Dios proveerá! ¿Dudas
de tu habilidad para manejar alguna situación
o algunas personas? ¡Dios proveerá! ¿Necesitas
sabiduría, orientación, comprensión,
paciencia o inspiración? ¡Dios proveerá!
Tranquilízate, no hay nada que Dios no pueda hacer en tu vida y en tus
asuntos para ayudarte, levantarte, sanarte, protegerte y bendecirte. El poder
de Dios en ti no está limitado por ninguna circunstancia material, ni
está obstruido por ninguna condición física. Él
puede hacer cualquier cosa en y a través de ti, sólo tienes que
calmarte, dejar ir y dejar a Dios actuar.
Dios proveerá los canales a través de los cuales tu bien fluirá a
ti. Él proveerá las personas, las circunstancias y los contactos
a través de los cuales llegará la provisión. Él
abrirá las puertas correctas, te llevará por los caminos apropiados;
te dirigirá, aconsejará, ayudará e infundirá confianza,
porque Él es tu Padre, que todo lo provee, la Fuente de todo bien.
¡Dios proveerá! Repite esas dos palabras una y otra vez. Dilas
hasta que las sientas vibrar no sólo en tu mente, sino en cada célula
de tu ser. Afírmalas hasta que se establezcan en tu conciencia.
Cuando enfrentes alguna dificultad, simplemente descansa en la eterna verdad
de que Dios proveerá perfecta y sabiamente. Cuando necesites saber qué camino
seguir, cuando tengas que tomar una decisión, descansa en la maravillosa
seguridad de las palabras “Dios proveerá”.
Dios proveerá sustancia para pagar tus cuentas, renovará las
células de tu cuerpo, armonizará tus relaciones con otros. Él
pondrá de manifiesto el empleo perfecto. Dios te guiará a la
persona adecuada y te ofrecerá nuevas oportunidades, nuevos canales
de provisión.
Un hombre de negocios tuvo que enfrentar el reto de tener que vender su compañía.
Aunque parecía ser el tiempo propicio para tal operación, los
eventos impedían la solución. Hubo una competencia fuerte y parecía
que la pérdida era inevitable.
Durante esa experiencia el dueño mantuvo su atención centrada
en la verdad de que “Dios proveerá”. No cesaba de expresar
honestidad e integridad en sus negocios con los demás. Cuando oraba,
silenciosamente afirmaba que Dios proveería el comprador adecuado, el
precio correcto y la solución perfecta para el bien de todos.
A veces sentía que iba a rendirse a pensamientos de duda o fracaso.
Entonces era cuando especialmente afirmaba “Dios proveerá. Él
hará llegar las personas interesadas y manejará a los competidores
con Su sabiduría y justicia. Dios proveerá todo lo necesario
para efectuar una venta provechosa”.
Dios proveyó. La venta se hizo con beneficios para todos y con resultados
financieros superiores a lo que se había anticipado.
Tan cierto como a la multitud se le ofreció panes y pescados, Dios proveerá para
tus necesidades. Eres la creación amada del Padre. Es Su placer darte
Su reino. No hay nada que sea demasiado para que el Padre lo dé a Sus
hijos.
En la oración habla al Padre acerca de las cosas que te perturban, con
la seguridad de que Él está siempre dispuesto a ayudarte. En
el momento en que tu mente se vuelve receptiva a la presencia de Dios, Su divina
provisión comienza a fluir en tu vida y asuntos.
Dios provee en cualquier tiempo, lugar o circunstancia, y en maneras mayores
a tu comprensión actual. No necesitas luchar, ni forzar las cosas, porque
no es por el poder personal ni por la fuerza humana, sino por la gloria de
Su Espíritu en ti, que la bendición que anhelas se manifestará.
Ten este pensamiento presente y entrarás en una nueva conciencia de
unidad con el Padre. Deja que las palabras “Dios proveerá” lleguen
a los rincones más profundos de tus pensamientos y sentimientos, y cada
día traerá milagros de luz, curación y provisión.
Dios está ahora mismo guiándote e iluminándote. Dios está ahora
mismo abriendo nuevas sendas para ti e inspirándote a seguir adelante
con valor, fe, amor y la seguridad de que... ¡Él proveerá! |