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Transformación personal.
En Silent Unity, recibimos diariamente cartas de personas que se han levantado a una nueva vida. Algunas cartas comentan sobre curaciones que para la ciencia médica son sorprendentes y sólo las pueden catalogar como ¡Milagrosas!
Hay comentarios de vidas que han cambiado y se han transformado tanto, que la persona que escribe es prácticamente otra persona. En muchos casos, la gente ha dejado el pasado atrás y se ha elevado con fe para reclamar su herencia como hijos de Dios, y todo ello nos maravilla y damos gracias.
Según escribimos estas palabras para ti, damos gracias de que sientas un avivamiento de nueva vida, de que estés consciente como nunca antes del espíritu maravilloso y triunfante en ti, el espíritu que no conoce derrota, el espíritu que se levanta de las dudas y temores, el espíritu que cree en vida y renovación.
Durante la primavera, es fácil creer en la vida porque vemos cómo la naturaleza a nuestro alrededor se despierta renovada. Es como si la Tierra rompiera las cadenas del invierno, retozando con vida y verdor, proclamando belleza y esperanza tanto en el árbol como en la flor.
En este momento, cuando todo el mundo está en armonía con la idea de lo nuevo, es fácil dejar atrás el pasado y comenzar una nueva vida. Al igual que el invierno se deshiela para dar paso a la primavera, quien se ha rendido encuentra nueva esperanza y fortaleza.
Según Silent Unity ora contigo y te bendice en esta temporada de renovación y vida, reconocemos que eres un ser espiritual, una expresión de Dios; que el Cristo, tu potencial de perfección, mora en ti. Vemos que este Cristo en ti se manifiesta como la renovación de todo sueño y esperanza.
Vemos que el Cristo surge en ti como vida, vida infinita eterna y de resurrección.
Vemos que el Cristo surge en ti como amor, el amor que te rescata de todo daño, el amor que sana todo pensamiento de falta de perdón, el amor que te hace saber que eres un ser amado y apreciado por Dios.
Vemos que el Cristo se manifiesta en ti como un nuevo espíritu victorioso, una nueva actitud hacia la vida.
Donde antes habías inclinado la cabeza, ahora la levantas.
Donde antes te habías sentido limitado, ahora te sientes libre e ilimitado.
Donde antes habías sentido tristeza, ahora sientes alegría.
Donde antes habías sentido que perdías oportunidades en la vida, ahora te unes al avance de la humanidad, dejando ir limitaciones y expresando tu naturaleza divina.
¡Eres parte de la vida!
Tienes el poder de Cristo en ti para comenzar una nueva vida.
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