Marzo 2017

Paz interna
Estoy presente en este momento de paz y serenidad.

Guía
La luz divina guía mis decisiones.

Curación
Yo soy el aliento del Espíritu, una expresión de vida perfecta.

Prosperidad
Dios es mi sustancia y sustento. Yo soy próspero.

Paz mundial
Mis pensamientos y acciones contribuyen a un mundo pacífico.

Abril 2017

Paz interna
Me entrego a la presencia crística en mí y encuentro paz.

Guía
La sabiduría interna me guía a nuevas maneras de pensar y ser.

Curación
Mi mente y cuerpo irradian la energía sanadora del Espíritu.

Prosperidad
Mi mente es un manantial de ideas prósperas.

Paz mundial
La paz en el mundo comienza con el amor en mi corazón.

Guía

Al orar me conecto con mi divinidad interna.

Estoy receptivo a la sabiduría de Dios.

Permito que sólo las ideas divinas guíen mi camino.

Al centrarme en la sabiduría divina, sé qué me corresponde hacer.

El Espíritu divino me guía y anda conmigo.

La afable presencia de Dios me guía y dirige.

Dios dirige cada uno de mis pasos.

Prosperidad

Soy un canal abierto por medio del cual fluye la prosperidad.

Siento gratitud por una vida plena y próspera.

Anticipo el bien de Dios con fe.

Dios es mi fuente infalible.

Me mantengo receptivo al fluir divino de bien, ideas y sustancia.

Dios prospera cada área de mi vida.

Progreso y prospero día a día.

Armonía

Soy un canal para la armonía del mundo.

Yo soy uno con la presencia de Dios.

Trabajo con los demás en armonía y cooperación.

Doy gracias por cada una de mis relaciones personales.

Al propiciar la armonía en mente y propósito las diferencias se disipan.

Abro mi corazón al amor y soy bendecido con paz, gozo y armonía.

Vivo en un mundo apacible.

Protección

Me siento seguro y a salvo en la luz de Dios.

Soy protegido por una conciencia de la Verdad.

El poder del Cristo en mí me protege y dirige.

Confío en mi Dios morador.

Yo soy bendecido con protección y continuo bienestar.

Vivo en la seguridad de la presencia de Dios.

El poder de Dios me protege.

Paz Interna

La paz de Dios en mí me sosiega.

Acepto la fortaleza y el consuelo de Dios.

La voz tenue y apacible me llama a mi centro de paz.

Demuestro receptividad a la paz de Dios en mí.

La presencia de Dios llena todo mi ser.

Disfruto de paz plena.

La paz de Dios mora en la quietud de mi corazón.

Curación

Soy saludable y pleno en mente, cuerpo y espíritu.

El Cristo morador asegura mi fortaleza, energía y vitalidad.

Estoy abierto y receptivo al amor sanador de Dios.

El poder sanador de Dios obra en mí ahora.

Soy sanado y renovado.

La vida divina restaura cada célula de mi cuerpo.

He sido creado maravillosamente de infinito amor.