<< Regresa a la página
principal de Nuevos comienzos.
Cualquier tiempo es bueno para un nuevo comienzo.
En cualquier punto de tu experiencia, puedes hacer un
cambio, encontrar nuevo rumbo, tomar nuevo sendero.
No tienes que esperar que comience un año nuevo
para empezar un nuevo modo de vida.
No obstante, es a veces más fácil comenzar
de nuevo en este tiempo del año, cuando el nuevo
año se presenta tentadoramente ante ti. Hay un
espíritu de renovación en el corazón
humano en este momento. No puedes evitar sentirte inspirado
y entusiasmado por este espíritu que te embarga.
Es posible que haya áreas en tu vida que deseas
cambiar y mejorar. Para otra persona, tu vida puede
parecer perfecta y completa, pero tú conoces
los lugares en tu vida y corazón que necesitan
luz y levantamiento. El principio de un nuevo año
provee tiempo y oportunidad de renovación para
los cambios internos y externos que has soñado
hacer pero no te has atrevido aún a poner acción.
¿Deseas mayor salud y fortaleza? Éste
es el tiempo para obtener una nueva comprensión
de la idea de vida. Este es el tiempo de comprender
que Dios es vida, que tu cuerpo es el templo del Dios
viviente que el poder sanador de Jesucristo está
activo en ti, que por medio de este poder recibes vida,
restauración, curación.
¿Deseas paz y armonía en tu vida? ¿Has
anhelado estar en mejores términos con tu familia
y amigos; sentirte más cerca de otros, comprender
a los demás, ser comprendido por ellos? Éste
es el momento para entrar en lo nuevo, abrir tu mente
y corazón al amor de Dios y dejar a este amor
expresarse por medio de tus pensamientos, en la manera
como actúas, en tu actitud hacia personas y situaciones.
No necesitas llevar al nuevo año la antigua
manera de pensar y actuar que te dejaron frustrado e
infeliz. Ni las dudas pasadas, temores y aprensiones,
las viejas heridas, amarguras y sentimientos faltos
de perdón. Por medio del poder del amor de Dios
en ti, puedes dejar ir tu manera negativa de pensar
y comenzar a vivir en paz y armonía.
Éste es el tiempo de renovación. Es el
tiempo de dejar lo pasado, de aceptar lo nuevo. Éste
es el momento de dejar que la vida, el amor y la luz
de Dios fluyen a través de ti y brillar en todo
lo que haces. Los pensamientos y las condiciones pasadas
son como “aguas que pasaron” (Job 11:16).
Ahora, ¡puedes comenzar de nuevo!
<< Regresa a la página
principal de Nuevos comienzos. |