¡Una carta de agradecimiento!
"Esta mañana mi hijo
y mi nuera empacaban para irse de viaje a
Yellowstone, y me senté entre sus cosas para comenzar mi letanía
de
consejos: tengan cuidado, cuidado con los osos, no se pinchen con los
anzuelos; sé que llevan chaquetas para el frío pero lleven gorras
también, etc.
Las madres hacemos eso, y aunque
mi hijo tiene casi cincuenta años de edad
y le ha ido muy bien por su cuenta, mi necesidad de control parece
manifestarse en todo momento.
Pero la expresión en la cara
de mi hijo me mostró que él estaba
entre
sorprendido y resignado, lo que me indicó que era hora de que yo dejara
de inmiscuirme en sus asuntos.
Fui a mi cuarto y comencé a leer
un artículo del folleto Oraciones
que hacen maravillas que ustedes me enviaron. Fue
exactamente lo que necesitaba en ese momento. Tenía
que asegurarme de que todo iba a salir bien con mis
hijos. No puedo hacerlo todo por ellos ni encontrar
consuelo
en mis amonestaciones. Pero una oración por su seguridad,
su paz y alegría me alivió. Y si llego a dudar de la
respuesta a mi oración, afirmaré tantas veces como
sea necesario: "Desde el momento en que acudo
a Dios en oración, la respuesta está en camino”.
Todos sus folletos,
poemas, artículos y cartas me conmueven mucho. Aprendo con ellos a
hablar con Dios y a escuchar. Poco a poco Dios se torna en una
presencia poderosa en mi vida.”
Una
sonrisa de amor para todos,
DD, Tucson, Arizona
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