Yo soy bendecido

por Kelly Isola

 

Di estas palabras en voz alta: Yo soy bendecido.

Ahora dilas de nuevo haciendo una pausa entre cada palabra. Yo. Soy. Bendecido.

Ahora una vez más con una pausa más larga y con tu voz más potente: ¡Yo… Soy… Bendecido!

Al escribir las palabras, una sonrisa emerge lentamente en mi rostro, mi respiración se hace más lenta y mis hombros descansan. El simple hecho de decir estas palabras activa mi imaginación acerca de las bendiciones que ya tengo en mi vida, sabiendo que muchas puede que todavía no estén en mi conciencia presente.

El significado de la palabra bendecir es alabar, engrandecer (R.A.E.) una bendición es como un torrente de energía que pulsa a través del universo.

Una bendición da vida, es vida en sí misma. El gran sabio judío Abraham Heschel dijo: “El ser es una bendición. El vivir es sagrado”.

¿Qué significa ser bendecido más allá de toda medida? Significa bendecir lo que ya es, simplemente por el hecho de ser. Lo que quiera que sea, bendícelo porque existe —no se necesita ninguna otra razón. Luego, debemos compartir nuestras bendiciones. Ellas dan vida, pero sólo si las compartimos con otros. Así es como somos bendecidos más allá de toda medida.

Existe un patrón inherente en ser bendecido y en ser una bendición. Primero expresamos deleite cuando nos damos cuenta de que somos bendecidos por algo, simplemente por permitirle ser. Luego damos gracias por esa comprensión. Finalmente, nos convertimos en una bendición —la vida de Dios— al compartir esa bendición a otros. Entonces, repetimos este patrón una y otra vez, más allá de toda medida.

El Hermano David Steindt-Rast, monje benedictino, dice: “Donde la bendición fluye y pasa, todo se aviva; donde fluye y se detiene, todo se estanca… La repetición es la manera como el tiempo refleja el ahora eterno”. A veces, la vida es dura, batallamos y puede que veamos lo que existe ante nosotros como dolor, ira, muerte, temor, violencia, soledad, agobio o impotencia. Puede que nos preguntemos ¿cómo puede ser esto una bendición?

Hay momentos en que somos retados, cuando la vida se detiene o parece demasiado oscura para encontrar la salida. Las experiencias y dificultades con las personas pueden hacernos pensar ¿cómo podemos estar siendo bendecidos cuando todo lo que sentimos es que somos inadecuados e indignos? Nuestro sentido de ser parte de algo, de ser amado y digno, parece esfumarse.

En momentos como esos centro mi atención en el momento presente, recordando que ya estoy llena de vida. Bien sea que camine firmemente con gran determinación o que parezca insegura e inestable como un niño que comienza a caminar —y todas las etapas siguientes— recuerdo que ese torrente de energía, ese principio dador de vida que llamo Dios, está presente en todas partes. Me siento estable al saber que estoy enraizada eternamente en este principio, avanzando en mi viaje un paso a la vez.

Cuando reclamo esto, veo que los retos en mi vida ensanchan los límites de mi corazón, urgiéndome a crecer en medio de la incomodidad y a expandir mi conocimiento y compasión. Cuando siento el deleite de experimentar una bendición, permito que fluya a otra persona. Recuerdo el regalo de ser bendecido y me convierto en la bendición.

Como las bendiciones son la vida de todo lo que existe, simplemente no puedo contarlas todas porque en realidad no son cosas para ser enumeradas. Más bien tomo conciencia de que utilizo ese principio que llamo Dios —una vida, un amor, un poder, un gozo, una salud, una sabiduría, una sustancia— para imaginar y crear un mosaico de bendiciones. Éste es un tapiz de paz y gozo inmensurables que magnifica mi visión y al que llamo vida.

La cofundadora de Unity, Myrtle Fillmore, dijo: “Cada individuo tiene que vivir su vida y servirse de la vida, sustancia, salud y fortaleza que esperan ser manifestadas. Nadie puede comer ni respirar por otro; ni tampoco una persona puede expresar la vida y salud moradoras por otro. Cada uno de nosotros debe servirse de la fuente de estas cosas por sí mismo. Somos bendecidos cuando reconocemos que ésta es la manera de recibir y lo hacemos”.

Que seas cada vez más bendecido y cada vez más una bendición.