Viviendo más allá de un pronóstico: La historia de David Lyons

por Annie L. Scholl

 

En abril del 2006, a la edad de 47 años, David Lyons estaba haciendo ejercicios en el gimnasio cuando sintió dolor y adormecimiento en su brazo izquierdo. Él lo ignoró, pensando que se había pinchado un nervio en el cuello. También ignoró el dolor, el entumecimiento y el hormigueo que se dispersó por todo su cuerpo, pensando que había lastimado el nervio ciático.

Al cabo de un mes, Lyons no podía coordinar ni sentir sus piernas. Para el mes siguiente, él estaba prácticamente paralizado del pecho hacia abajo. Después de cinco días de exámenes médicos, que incluyeron desde resonancias magnéticas hasta una punción lumbar, Lyons recibió un diagnóstico: esclerosis múltiple (EM).

“Recibí el diagnóstico con incredulidad, ya que yo era un atleta saludable”, dijo Lyons, quien era fisiculturista y propietario de un club de salud. “Incluso el neurólogo que me diagnosticó dijo que si no fuera por la cantidad de lesiones que tenía en la columna vertebral, él habría pensado que tenía un virus nervioso que eventualmente desaparecería. Yo me encontraba en tan buena forma, sin síntomas previos conocidos, que era difícil para cualquiera de nosotros creer en el pronóstico”.

Lyons, un cristiano que fue criado judío, de inmediato se refugió en su fe. “No creo que un hombre o un edificio hace que seas un creyente o un ser espiritual. Es lo que está en mi corazón lo que define mi espiritualidad. Mi espiritualidad es una experiencia personal cada día de mi vida”.

Los médicos le dijeron que iba a terminar en una silla de ruedas, pero Lyons se negó a aceptarlo. “Luché con ellos porque querían que yo saliera del hospital en silla de ruedas, y no me iban a dar de alta hasta que lo hiciera”, recuerda. “En la puerta me impulsé fuera de la silla y salí del hospital tambaleándome. Yo no iba a ceder ante esta enfermedad”.

Hasta su diagnóstico, Lyons no sabía nada acerca de la enfermedad. Ya en casa, él comenzó a investigar acerca de la esclerosis múltiple y de las personas que la padecen. Lo que aprendió lo sacudió. “Empecé a cuestionar por qué yo tenía EM y sentí que mi vida había acabado”, recuerda. “Me tomó más de un año salir de ese miedo, mas lo logré gracias a la oración y trabajando en mi forma de pensar”.

Un día, Lyons dice que mirándose en el espejo dijo: “Es hora de detener el juego de la lástima y hacer algo al respecto”.

Él se negó a ser clasificado por un pronóstico. “Yo sabía que Dios tenía un plan”, comenta. “No tenía idea de cuál era, mas sabía que iba a estar relacionado con el gimnasio”.

En diciembre del 2007, comenzó a trabajar de nuevo con dos amigos. Lyons estaba delgado y débil, por no haber entrenado durante varios meses, pero estaba decidido. “A las pocas repeticiones y series, sentí que estaba en casa”, comenta. Lyons continuó entrenando con sus amigos seis días a la semana. Después de un mes, a pesar de tener EM, decidió entrenarse para participar en el campeonato de fisiculturismo del estado de Florida en 2009. Lyons compitió y ganó el premio “Más Inspirador”, junto con una ovación del público. El plan de Dios, dice, se había puesto en marcha.

En el 2013, Lyons y su esposa Kendra fundaron el “MS Fitness Challenge” (MSFC por sus siglas en inglés), una organización sin fines de lucro que ayuda a educar y a capacitar a las personas con esclerosis múltiple acerca de la salud y la condición física.

Ese mismo año, Lyons recibió el premio anual “Health Advocate”. Dos años más tarde, Arnold Schwarzenegger le otorgó el premio “Health Advocate” por sus logros relacionados con el fisiculturismo con EM.

Lyons escribe una columna, “MS Fitness Challenge”, que es publicada en revistas de salud digitales, tales como everydayhealth. com. Él está trabajando con American Fitness Professionals & Associates (AFPA sus siglas en inglés) y han creado una certificación para entrenadores personales especializados en EM llamada Fitness and Wellness Specialist.

“Empecé todo esto para hacerle frente a esta enfermedad y para contribuir a la lucha contra ella mediante el fisiculturismo. Cada día nos brinda otra oportunidad de trabajar y ayudar a personas con EM a vencer esta enfermedad por medio del ejercicio y la nutrición”.

Él y su esposa han dedicado sus vidas a hacer una diferencia para las personas que tienen EM, y a animar a todos aquellos que enfrentan retos en sus vidas.

Ellos están abriendo un nuevo gimnasio, OptimalBody Personal Fitness, en su ciudad natal de Murrieta, California. El gimnasio acoge y da la bienvenida a personas en sillas de ruedas y quienes estén lidiando con otros desafíos físicos.

“Siempre he sido una persona motivada y con deseo de triunfar, pero en el pasado me había centrado en mí mismo”, dice Lyons. “Me despierto cada día con el mismo propósito, pero ahora es para ayudar tanto a otros como a mí mismo. Mi fe fue inquebrantable desde el diagnóstico de la EM y sigue firme hasta ahora. Eso no va a cambiar. Ahora siento que tengo un verdadero propósito”.


David Lyons es el Presidente y Productor Executivo de Bishop-Lyons Entertainment; dueño de la marca de fisiculturismo OptimalBody; fundador de MS Bodybuilding Challenge y cofundador con su esposa Kendra de MS Fitness Challenge. Autor de David's Goliath, vive con su familia en Murrieta, California.


Annie L. Scholl

Annie Scholl es una escritora independiente y bloguera de Huffington Post, vive y trabaja en la región de Piedmont Triad en Carolina del Norte. Ella es colaboradora habitual de La Palabra Diaria, Unity Magazine y unity.org. Su sitio web es anniescholl.com

 

Este artículo apareció en la edición de Julio-Agosto de La Palabra Diaria.