Uniendo el Corazón y la Mente por Medio de la Oración

Bien queramos o no darnos cuenta de ello, aceptarlo o reconocerlo, todos somos parte del mismo universo, parte de algo más grande y más significativo que nuestras personalidades. Cada pensamiento que tenemos, cada acción que tomamos, cada palabra que hablamos, de alguna manera y en algún nivel nos afecta y afecta a la gente a nuestro alrededor.

Cuando los fundadores de Unity, Charles y Myrtle Fillmore comenzaron a contemplar esta idea, encontraron que era importante tomar tiempo para orar. Ellos creían que la oración es el vínculo que nos une a Dios y a los unos con los otros. También creían que la oración nos conecta con el infinito poder del Espíritu —el círculo sin fin de nacimiento y muerte, crecimiento y renovación— que todos compartimos. Tú eres parte de esta conexión y, al nosotros en Silent Unity orar contigo, somos uno en el espíritu de Dios.

James Dillet Freeman escribió: “La oración es una manera de vida así como también una manera de afrontar la vida. Es tanto un fin como un medio. Es una experiencia espiritual”. En Silent Unity sabemos esto muy bien, porque hemos estado en oración constante por más de cien años y hemos visto la multitud de maneras como se evidencia su poder.

Tú  también puedes experimentar una vida de oración, una manera de afrontar la vida devotamente. Tú también puedes sentir el gozo de dirigirte a Dios y sentir como Su espíritu obra en tu vida. Al hacerlo, comenzarán a suceder cosas maravillosas.

Creemos que al orar, comprenderás que la vida es un círculo de crecimiento y cambio —un círculo en el cual no hay ni principio ni fin. Comprenderás que cada cambio es una experiencia de crecimiento y que cada acción puede dar lugar a una reacción positiva Sabrás, en lo profundo de tu corazón, que no estás solo al dar frente a los cambios, ya que el espíritu de Dios va delante de ti y contigo en todas las experiencias de tu vida.

Al orar y estar a tono con Dios, te vemos manifestando mayor crecimiento y cambio. Te vemos experimentando una profunda conexión con Dios y descubriendo quien eres espiritualmente.

La vida es un viaje sin fin, lleno de experiencias de autodescubrimiento, paz y fe. Nos unimos a ti en este viaje, y damos gracias por poder unirnos a ti en un círculo sagrado de vida en el cual nos damos cuenta de las bendiciones de Dios.