Una vida significativa

por Martha Lynn

 

La manera en que elegimos pensar, sentir y actuar, proviene directamente de uno o dos sitios —nuestro ego o nuestro ser más elevado. Si el ego o personalidad es la raíz de nuestra manera de pensar, de sentir y de actuar, nuestras decisiones o elecciones pueden estar basadas en la escasez, el deseo de supervivencia o el temor. Ninguna de estas cosas procede de nuestro ser más elevado. Por el contrario, nuestro ser más elevado se presenta como una manera de pensar en las posibilidades, como gratitud y curiosidad.

Cuando escuchamos a nuestro ser más elevado, las elecciones, las decisiones, los pensamientos, sentimientos y las acciones toman un nuevo plan de posibilidades. Nuestras percepciones son más objetivas, nuestros pensamientos son más compasivos, nuestros sentimientos son más amorosos y nuestras acciones se basan en la integridad.

Martin Luther King Jr. Escribió: “Si eres llamado a ser barrendero, barre las calles como Miguel Ángel pintó o como Beethoven compuso música, o como Shakespeare escribió poesía. Barre las calles tan bien que las huestes del cielo y la tierra hagan una pausa para decir ‘Aquí vivió un gran barrendero quien hizo su trabajo bien’”.

Esta cita del Dr. King está versada en elección, intención y acción correcta y que el poder está siempre presente con cada aliento que tomamos. ¿No es la elección algo a lo cual diríamos sí a cada momento? Por supuesto, y sin embargo, a menudo inconscientemente decimos no a las elecciones porque nos confiamos en el piloto automático —nuestros hábitos, nuestro ego— en el cual hemos confiado por muchos años.

Ni siquiera pensamos en ella. Muchos de nosotros manejamos nuestras vidas por cada hora, cada día, cada semana y cada año con nuestros hábitos y nuestro ego guiando nuestros pensamientos, sentimientos y acciones. El estar inconsciente de nuestra propia luz y nuestro propio poder podría deberse a muchas cosas: a nuestra falta de conciencia de quien somos realmente, a nuestra falta de disciplina, a nuestra falta de plan, a nuestra voluntad de pensar en pequeño.

… Sólo necesitamos recordar claramente y reconocer quienes somos en lo más íntimos de nuestro ser y actuar partiendo de ese lugar de amor y fortaleza.

El proceso

1. Identifica tu intención.

María Nemeth, autora de Mastering Life´s Energy y propietaria de la Academia de Excelencia en Entrenamiento … enseña a sus estudiantes a comenzar cada día preguntándose: “¿Quién estoy dispuesto a ser para producir un resultado extraordinario hoy?”

2. Conviértete en autoobservador.

Tenemos que ser capaces de observar nuestros pensamientos y las historias que nos contamos acerca de nuestros encuentros. Soy una gran narradora y una máquina para hacer que todo tenga sentido. Puedo escuchar unas palabras en una reunión de equipo, una llamada de teléfono o un diálogo con otra persona y crear una obra de tres actos. Al ego le encanta el   drama, el temor, el poder y muchas de mis historias son grandes tragedias.

Es importante para mí observar rápidamente las historias y el estrés que siento … y ser capaz de redirigir mis acciones de maneras en que sean útiles para mí y para los demás.

La elección es la única libertad que tenemos realmente. Al desempeñar nuestro trabajo, cualquier forma que tome, recordemos decir sí a lo que importa verdaderamente en nuestras vidas; decir sí a la elección; tomar tiempo para hacer una pausa, reflexionar y elegir cuidadosamente nuestras intenciones; autoobservar nuestros pensamientos y sentimientos; y actuar de manera auténtica desde ese lugar sagrado de amor y fortaleza.