Una ayuda para conseguir empleo

Una ayuda para conseguir empleo

El primer paso que debes dar cuando estás buscando empleo es saber que Dios tiene un lugar de servicio para ti. Dios te conoce, comprende tu necesidad y aprecia tu habilidad. Dios obra en tu mente y tu vida como el principio viviente de la Verdad que abre nuevas vías ante ti y te inspira con nuevas ideas que aseguran tu éxito. Para todos los que buscan empleo hay un mensaje latente en la parábola que Jesús dijo cuando comparó el reino de los cielos con el dueño de una finca que salió temprano en la mañana a contratar trabajadores para la viña (Mateo 20:1). Repitió este mismo procedimiento a la hora tercera, sexta y undécima del día y preguntó a los que estaban en la plaza del mercado: "¿Por qué estáis aquí todo el día desocupados?' Le dijeron: 'Porque nadie nos ha contratado. Él les dijo: 'Id también vosotros a la viña'".

Así como se les dio trabajo a todos los que estaban en la plaza del mercado, también hay trabajo hoy día para todos los que lo solicitan a Jesucristo, el Maestro de Obras. Acude a Él con todo tu corazón y los días sin empleo se habrán terminado. Siempre hay algo que hacer. Si lo que haces actualmente es remunerado o no, hazlo para la gloria de Dios.  Tu actividad, gozo al trabajar y servicio entusiasta abrirán el camino para un trabajo más gratificador y una prosperidad permanente. Evidentemente las necesidades que afrontaban los desempleados en la plaza de los que Jesús habló eran muy parecidas a las que encaran muchas personas hoy en día. La voz infinita del amor y la sabiduría que los guió a la viña a laborar es la misma voz que hoy habla a través del corazón y la conciencia de los que están atentos y receptivos interiormente al Cristo. De la misma manera, su Cristo interno los dirige un lugar de servicio y les instruye acerca de qué hacer. Afirma con fe y convicción: El Espíritu del Señor va delante de mí y hace fácil y triunfante mi camino.

Dios tiene un lugar para ti. Recuerda esto, especialmente si las apariencias muestran que el trabajo está escaso. Hay un lugar perfecto para cualquiera que tenga un deseo de servir amoroso, sincero y fervoroso. Cualquiera que busque empleo y lleve en su mente y corazón no sólo su propia necesidad, sino también las necesidades de otros, con toda seguridad encontrará el trabajo que mejor se adapte a sus habilidades naturales, el trabajo que le producirá satisfacción, donde será recompensado adecuadamente y que le llevará al verdadero éxito.

Entrega tu problema con toda sinceridad a Dios. Consulta tus asuntos con Dios como lo harías con un amigo o con un jefe comprensivo. Dios es mucho más que tu jefe, Él es el Espíritu onmipotente de prosperidad y éxito, el Espíritu todo conquistador que nunca ha fallado y nunca fallará. Si estimas que estás capacitado especialmente para cierta posición o que un puesto particular se adapta perfectamente a ti, háblale a Dios sobre eso, pero no te limites o pienses que ése es el único trabajo que puedes desempeñar satisfactoriamente, porque con esa actitud puedes levantar una barrera entre tú y alguna otra posición que podría resultar de más agrado.

Aplica la Verdad a todo pensamiento, tarea y servicio. La Verdad limpia tu mente de todo pensamiento de duda, injusticia, miedo o fracaso. Ella te revivifica en espíritu y borra todo pensamiento de duda e incapacidad. No desmayes ni te des por vencido. Muéstrate dispuesto a tratar nuevos métodos si es necesario, dispuesto a aprender, dispuesto a cooperar con otros. El mundo y las condiciones de trabajo han cambiado y ahora más que nunca existen oportunidades para los que están capacitados espiritualmente. Puedes poner a prueba la Verdad y su poder que hace milagros en la oficina, el negocio, el hogar, la institución, la fábrica, el taller, la hacienda o en cualquier otro sitio o forma de servicio. Antes de ir más lejos en busca de empleo, serénate y evalúa las habilidades que tienes para ofrecer.

Eres una creación de Dios. Dios no ha retenido nada de Sí mismo al crearte a ti. Posees un conocimiento innato de la Verdad que ilumina tu visión con una mirada firme e íntegra, una mirada honesta y confiable. Posees amor comprensivo que te lleva a cooperar con los demás. Posees el conocimiento de que el Espíritu del Señor va delante de ti y hace fácil y triunfante tu camino. Tú, sonriente, valiente y alegre encuentras el lugar perfecto donde trabajar y donde apreciarán el espíritu magnífico que expresas.

Apréciate, mejora tu norma de vida; trabaja con Dios. Al hacer esto entras por la senda de la paz y el verdadero éxito. Nos regocijamos porque sabemos que Dios te ha dotado de talentos únicos. Sabemos que pones amor, lealtad, sabiduría, buen juicio y alegría en todo lo que haces. Y también sabemos que: El Espíritu del Señor va delante de ti y hace fácil y triunfante tu camino.