Un Tiempo de Satisfacción

El alumbramiento es un acontecimiento gozoso, un tiempo de satisfacción y para glorificar a Dios. Es un momento en el cual estás plenamente consciente de tu unidad con Dios, el poder de la creación, y tu mente, cuerpo y espíritu trabajan en armonía completa con Dios. ¡Qué maravillosamente reconfortante es saber que tu alumbramiento procederá en orden divino con la ayuda de la dirección amorosa de Dios!

Nuestras bendiciones y nuestras oraciones están contigo en este momento gozoso. La meditación siguiente es para que la utilices al prepararte para el alumbramiento.

Meditación

Al prepararme para dar a luz a mi bebé, estoy en calma, serena y descansado. Dios está a cargo y está conmigo y con mi bebé. Cada persona y cada condición vinculada con este nacimiento está a tono con la dirección ordenada de Dios y todo está perfectamente planificado.

Sé que Dios, el Creador de toda vida, es mi ayuda para dar a luz sin tropiezos a mi niño en el momento correcto. Ahora dejo ir todo pensamiento o sentimiento de tensión o temor. Ésta es una ocasión gozosa y “el gozo del Señor” es mi fortaleza.

La paz, el gozo y el poder llenan ahora mi mente y mi cuerpo. Soy un canal por medio del cual el poder creativo de Dios obra y todo mi ser responde con facilidad. Mi cuerpo es flexible, ajustable y fuerte.

Todas las personas a mi alrededor confían serenamente en Dios; nada puede perturbarlas ni perturbarme.

Esta nueva vida glorifica a Dios y es traída al mundo de manera segura, sin daño para ella ni para mí. Cada parte de mí y cada función de mi cuerpo se ajustan a este nacimiento. El patrón del nacimiento perfecto, fijado por la ley creativa de la vida divina, incluye la limpieza y la restauración de cada parte de mi cuerpo.

Después del alumbramiento, cada parte de mi cuerpo será restaurada a la perfección. Llena de agradecimiento y gozo, descanso. El poder de Dios ha manifestado a mi bebé perfecto y esta nueva vida trae consigo todo el amor y la provisión que pertenece a cada hijo de Dios.

Alabo a Dios por la obra maravillosa en mí y doy gracias por la salud, la fortaleza y el gozo mientras espero con alegría cuidar a mi bebé.

(Nota: Si utilizas esta meditación para otra persona, haz los cambios necesarios.)