Sólo tenemos que elegir

Sólo tenemos que elegir
Rev. Duke Tufty

Artículo de La Palabra Diaria

A menudo la vida parece ser una interminable serie de altibajos.

Hace muchos años me encontraba asediado por problemas, retos y contratiempos provenientes de diferentes fuentes. Algunas de estas circunstancias estaban fuera de mi control mas otras habían sido causadas directamente por mi juicio equivocado. Durante ese tiempo sentí como que si vagara en un “valle de sombras”, y no veía por ningún lado ni la más pequeña luz de esperanza. Para mí la vida había perdido su brillo; la belleza de la naturaleza se había opacado y toda sensación de satisfacción y logro había desaparecido. Fue un período muy difícil en mi vida.

Con el pasar del tiempo, los incidentes se resolvieron por sí solos y lentamente mi vida se tornó más agradable. Al reflexionar sobre aquel tiempo sombrío y deprimente, primeramente me di cuenta de que tenía que hacer algunos cambios para evitar volver a pasar por lo mismo.

Fue necesario que evaluara clara y objetivamente la causa de los problemas, para no volver a repetirlos. En segundo lugar, me percaté de que la mayoría de los sentimientos negativos que sentía eran el resultado de mi reacción a lo que ocurría, y que yo tenía que cambiar. Por último, noté que para evitar ciertos errores y reacciones en el futuro, tenía que alcanzar un nivel más alto de conciencia espiritual.

Una conciencia superior

El principio de ascensión fue el punto más relevante del mensaje de Jesús. Todo Su ministerio se centró en inspirar a la gente a ascender a un nivel más alto de conciencia. Él instó a aquellos que sufrían de sentimientos de indignidad a verse de una manera diferente, porque sabía que ellos eran buenos por naturaleza y que la esencia de su existencia era la bondad.

Jesús inspiró a aquellos que estaban oprimidos y agobiados a permanecer erguidos y a caminar con confianza. Les aseguró que tenían todo lo que necesitaban para superar los momentos difíciles, y alentó a quienes habían sufrido una gran pérdida y que estaban afligidos por la muerte de un ser querido, a darse cuenta de que no hay separación en Espíritu, ya que con el tiempo su ser querido se reuniría con ellos, mas primero tenían que vivir una vida plena aquí y ahora.

Jesús ayudó a aquellos que estaban llenos de remordimiento por incidentes pasados o paralizados de temor por lo que pudiera suceder en el futuro. Él los instó a elevar su conciencia para superar ese tipo de pensamiento y a reflexionar sobre el bien que predomina en el momento actual.

El mensaje de Jesús a la gente de Su época sigue vigente y pertinente para nosotros hoy.

Escoger

Ten presente que eres mucho más de lo que crees y que puedes verte en la luz de la verdad. También puedes ver al mundo de esta manera al participar en situaciones, circunstancias y relaciones significativas. Hay una conciencia superior, una conciencia espiritual en ti y disponible para ti.

Cuando utilizas tu conciencia espiritual, sientes menos sufrimiento, enojo, falta de armonía y temor. Todo es asunto de los pensamientos, sentimientos, actitudes y percepciones que asumes para definir lo que sucede en tu vida. Tienes el poder para elegir los pensamientos que definen tu existencia.

Esto es especialmente importante cuando te relacionas con otros. El ochenta y cinco por ciento de todo el gozo, amor y felicidad que sentimos es el resultado de nuestra interacción con otras personas. Desafortunadamente, lo mismo sucede cuando sentimos intranquilidad, enojo y aflicción.

Jesús nos enseñó, sin importar cuán grande o pequeña sea la relación con los demás, a tratarlos como queremos ser tratados. Tiene sentido poner en nuestras relaciones personales lo que quisiéramos recibir de ellas. Al hacerlo, descubrimos el poder que tenemos de ascender a un nivel más alto de conciencia espiritual y transformar cada relación en una de paz y armonía.

La vida puede ser a veces un desafío; no hay duda al respecto. Pero aun en medio de las situaciones más difíciles, tenemos el poder de elegir el efecto que la situación tiene sobre nosotros y determinar cómo vamos a responder.
Jesús dijo claramente que Él era el ejemplo y no la excepción. Su enfoque pacífico, amoroso y armonioso de la vida también puede ser adoptado por los demás. Eso nos incluye a ti y a mí. Todo lo que tenemos que hacer es elegirlo.

Duke Tufty, nació y se crió en Sioux Falls, Dakota del Sur. Se graduó en la escuela ministerial de Unity Village en 1989 y asumió funciones de ministro asociado de Rosemary Fillmore Rhea en el centro Myrtle Fillmore en Kansas City, Missouri. Actualmente desempeña el cargo de ministro principal en el Templo Unity en el sector La Plaza de  Kansas City, y es miembro de la Junta de Directores de Unity.