Ocho claves para la felicidad sin edad

por Harold y Mary Allebach

 

1.     Desarrolla una buena actitud

Los años dorados pueden ser los mejores. O tal vez es una percepción de que las personas que han pasado los desafíos por más de 50 años tienen un punto de vista más amplio. Las encuestas como la de Pew Research Center (Centro de Investigación  Pew) muestran que los estadounidenses se vuelven más felices a medida que envejecen. Incluso con la economía en trance, las personas mayores con experiencia son generalmente más felices que las generaciones más jóvenes. Hay muchas razones para ello, por supuesto, pero la actitud parece ser la más importante. Winston Churchill dijo una vez: “Un pesimista ve dificultad en cada oportunidad, un optimista ve una oportunidad en cada dificultad”. Depende de ti si el vaso está medio lleno o medio vacío.

2.     Mantén tu perspectiva

Varios estudios de diferentes países, incluidos los publicados este año, muestran que casi todo el mundo pasa por un período difícil de crisis a los cuarenta: cuando los hijos se han marchado de casa, se enfrentan opciones de carrera, retos sexuales, enfermedades y se reconoce la brevedad de la vida (a veces provocado por la muerte de miembros de la familia y amigos). Lo peor parece afectar a las mujeres de  40 años y los hombres de 50. Sin embargo, a menudo, en esas edades se tiene una capacidad increíble de aislar lo negativo y centrarse en lo positivo. Es alentador, por ejemplo, que un estudio realizado en 2005 mostró que los estadounidenses de 60 a 98 años califican su propia capacidad de envejecer con éxito en un promedio de 8.4, siendo 10 el más alto. Muchos de los que se incluyeron en el estudio, mencionaron que luchan con numerosos obstáculos; mas que se han dado cuenta que su vida es esencialmente lo que ellos han hecho de ella. La felicidad, en su mayor parte, lleva tiempo, madurez y ajustes de actitud. El tiempo realmente está de tu lado.  La esperanza de vida va en aumento año a año. La medicina moderna continúa descubriendo secretos para sanar enfermedades y problemas genéticos. La medicina preventiva explora nuevas soluciones a las cuestiones de la edad. Busca información y aprende lo que funciona para ti.

3.     Elige buenos genes

Eso es imposible, por supuesto, pero señala el hecho de que la genética juega un papel importante en tu felicidad. Un estudio realizado en marzo del 2009 por el Psychological Science Journal (Diario de la Ciencia de Psicología) dice que el ADN es a menudo un factor subyacente en tus sentimientos de bienestar y estabilidad emocional. La mejor parte en que muchos estudios que investigan la diferencia entre factores ambientales y genéticos demuestran que la gente  puede elegir lo mejor de ambos para construir sus vidas. Se reduce a elecciones. A pesar de que una herencia genética positiva es importante, hay simplemente demasiados ejemplos a través de la historia de personas con situaciones familiares difíciles que decidieron reinventar una nueva herencia con éxito. Está consciente de tus debilidades y fortalezas genéticas. No puedes elegir los genes, por supuesto, pero puedes estar alerta a las tendencias que existen en tu familia y tratar de superar esos rasgos.

4.     Haz ejercicios con regularidad

Proponte estar más en forma y saludable que nunca. Independientemente de que el estado en que te encuentres en este momento sea bueno, malo o regular, puedes mejorar. Estudio tras estudio de personas de todas las edades, incluso de aquellas que tienen 90 años, muestran que quienes siguen un programa de salud y ejercicios tienden a vivir más y con una mejor calidad de vida. El ejercicio también te ayuda a combatir la depresión, la soledad y la vulnerabilidad que puede acompañar el envejecimiento por la quema de cortisol (producido naturalmente por las glándulas suprarrenales cuando se está enojado o asustado, y que a menudo aumenta la presión y la azúcar en la sangre, debilitando el sistema inmune) y a liberar endorfinas (analgésicos naturales del cuerpo) en el torrente sanguíneo. A medida que desafías tu cuerpo para mantenerlo en forma y equilibrio, tu sensación general de bienestar y felicidad se eleva de forma natural.

5.     Come para ser feliz

Esto no consiente los malos hábitos alimenticios. Por el contrario, es un estímulo para ayudarte a que te des cuenta de que eres lo que comes y especialmente a desarrollar mejores hábitos alimenticios. El Dr. Michael Roizen, en su poderoso libro, The RealAge Diet (La dieta de la edad real), dice que algo tan sencillo como comer pescado dos veces por semana hace que te veas y sientas más joven. Lo mismo ocurre con una dieta de frutas y verduras frescas, panes de grano entero, frijoles y arroz integral. Él y el coautor Dr. John La Puma, muestran cómo han ayudado a revertir el envejecimiento en muchos ayudándolos a cambiar su estilo de vida. Señalan 51 alimentos y estrategias que combaten el envejecimiento. Apréndelos. Vívelos. Ámalos. La felicidad y la alegría son maravillosos resultados.

6.     Planea tu futuro

Evadir el mañana tiende a causar una acumulación de insatisfacción e infelicidad. Actualiza tu testamento. Haz planes financieros. Busca el consejo de profesionales legales y financieros que sean competentes y, por último, cerciórate de tomar decisiones que sean lo mejor para ti y tus seres queridos. Asegúrate de informar a tus seres queridos de tus decisiones. Mejor aún, hazlos partícipes de tus elecciones y pídeles su opinión respecto a tus planes. Negar la realidad nunca ayuda. Afrontar el futuro sí lo hace.

7.     Incrementa tu fe

Estudio tras estudio demuestra que las personas que creen en Dios y practican activamente su fe, son mucho más felices y capaces de manejar los desafíos de la vida. Incluso, los estudios médicos (entre ellos varios de la prestigiosa Universidad de Duke) muestran que la oración juega un papel importante en la superación de enfermedades y lesiones. La mejor parte es que nunca es demasiado tarde para comenzar tu caminata con Dios. Tampoco es demasiado tarde para incrementar tu fe.

8.     Sé generoso

Ya hemos citado a Winston Churchill sobre la importancia de una buena actitud. También dijo algo tan relevante acerca de dar: “Puedes vivir con lo que ganas, mas creas una vida con lo que das”. Dar de ti mismo y de lo que tienes es uno de los componentes clave para la felicidad. El dar crea propósito. ¿Qué es lo que tienes para dar? ¿Tiempo? ¿Talentos? ¿Cuidado? ¿Dinero? ¿Ayuda? ¿Atención? Hay gente de todas las edades alrededor tuyo cuyas vidas podrían ser cambiadas para siempre gracias a ti. Tienes una vida de experiencia. ¿A quién puedes ayudar? ¿Qué puedes ofrecer? ¿En dónde puedes ser voluntario? Puedes ser sorprendido de cómo tus actos desinteresados pueden empezar a ayudar más de lo que puedes imaginar.

Las Claves

Hemos mencionado ocho claves para la felicidad. Hay muchas más. Lo que es importante tener en cuenta es que las claves sólo son eficaces cuando se utilizan para abrir las puertas que se encuentran delante de ti. Abrir esas puertas requiere de esfuerzo, paciencia y experiencia. Sin embargo, tus esfuerzos pueden abrir nuevos horizontes para todo lo que deseas.