No esperes para dar gracia

por Martha Smock

 

Al evaluar tu vida, ¿deseas que sea diferente o mejor?

Cuando estableces el hábito de dar gracias, das un gran

paso para tener la vida que deseas.

 

No des gracias solamente cuando tus oraciones sean

contestadas. No des gracias sólo cuando las cosas sean

perfectas. Da gracias ahora mismo, ante las circunstancias

actuales, ante las condiciones que estás enfrentando en este

momento. Da gracias por la vida; da gracias por el día ante ti.

Da gracias por las oportunidades de aprender y crecer.

 

Tu actitud de gratitud te levanta por encima de cualquier

depresión, por encima de cualquier sentimiento de soledad.

Da gracias a Dios y acoge la vida con un espíritu agradecido.

Afirma de corazón: Aquí estoy, Señor. Abro mi corazón a Ti. Te

ofrezco mi vida. Vengo a Ti con gozo y agradecimiento. Guíame,

bendíceme, dirígeme con Tu luz. 

 

Estén siempre gozosos … Den gracias a Dios en todo, porque ésta 

es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús”.—1 Tesalonicenses 5:16-18