Mi curación

Mi curación
Lilo Brandes

Artículo de La Palabra Diaria

En diciembre de 1987, fui diagnosticada con cáncer del colon. Justo después de la Navidad, tuve una operación para remover los tumores. Me sentía preocupada e insegura, y la noche anterior a la cirugía la pasé orando y conversando con Dios. Hablé y escuché. Me invadió una sensación de paz indescriptible. Fue una de las experiencias más maravillosas y conmovedoras de mi vida.

El sentimiento de bienestar se mantuvo conmigo según me preparaba para la operación. Continué sintiendo paz, amor y la seguridad de que todo saldría bien. Rehusé tomar calmantes, estaba bromeando con las enfermeras y me subí a la camilla por mí misma.

La operación salió muy bien. Cinco días más tarde, el cirujano vino a mi habitación y me dijo que podía irme a casa antes de lo estimado. Esa fue una noticia maravillosa. Este tipo de cirugía normalmente requiere una hospitalización más larga.

Por muchos años, he sido miembro del Centro Unity en la ciudad de Nueva York. Cuando fui operada, Eric Butterworth todavía era el ministro. El reverendo Butterworth con frecuencia hablaba del ministerio de oración de Silent Unity y del poder sanador de sus oraciones. Yo quise experimentar por mí misma este ministerio de oración de manera que decidir ir a un retiro en Unity Village.

Lo hice el verano después de mi diagnóstico y operación. El orador del retiro fue el Reverendo Ed Rabel. Cada vez que hacíamos una meditación, yo comenzaba a llorar. Lo que nunca antes me había ocurrido antes al meditar. Durante una presentación en particular, cuando el reverendo Rabel dirigió la meditación, nuevamente comencé a llorar y tuve una experiencia que nunca podré olvidar. Sentí como que si una corriente eléctrica entrara la coronilla en mi cabeza, recorriera todo mi cuerpo y saliera por mis pies. Es ese mismo instante, supe que había sanado plena y permanentemente.

Llegué a mi hogar en Nueva York unos días mas tarde, e inmediatamente hice una cita con el doctor para hacerme unos exámenes. Todo salió normal y han estado normal desde ese entonces. Han pasado más de veinte años y el cáncer de colon no ha aparecido nunca más. ¡Alabado sea Dios!

A partir de ese verano en 1988, he asistido a los retiros de Unity cada año. He leído La Palabra Diaria por mucho tiempo, y el ministerio de oración de Silent Unity ha sido un apoyo constante en mi vida.

Mis amigos alrededor del mundo también han podido contar con la ayuda de Silent Unity. Tengo muchas amistades que me llaman de distintas partes del mundo —Alemania, Francia, Suiza y España. Ellos me piden que ponga sus peticiones de oración en Silent Unity. Me siento privilegiada de poder hacerlo. Yo me mantengo en contacto con Silent Unity con frecuencia. Me aseguro de que nuestros nombres estén en la vigilia de oración, y Silent Unity mantiene cada petición de oración por treinta días.

Me honra poder ser parte de la familia de La Palabra Diaria, Silent Unity y Unity en Nueva York. ¡Mi vida es tan bendecida!

Lilo Brandes vive en la ciudad de Nueva York, mas viaja con frecuencia a España, Alemania, y otros países en Europa. Sirve como voluntaria en múltiples organizaciones y es parte de Unity en Nueva York a cargo del Rev. Paul Tenaglia.