Ley de acción mental

por Mary-Alice y Richard Jafolla

 

Cuando la estrella de tenis británica Gem Gilbert era una niñita, observó con horror cuando su madre murió de un choque nervioso en la silla del dentista durante la extracción de un diente. La experiencia tuvo un impacto negativo tan profundo en ella que durante los próximos treinta anos rehusó ir a un dentista. Finalmente, un diente le dolía tan severamente que dejó que un dentista fuera a su casa para ver si podía ayudarla. Ella estaba rodeada de familiares, amistades, su medico privado y hasta su ministro cuando el dentista llegó. Al examinar el diente, el dentista informó a Gem que tenía que extraerlo. Pero aun antes de que pudiera empezar, ¡ella murió!

Después de un largo obituario dando detalles de su vida y sus logros atléticos, el artículo en el London Daily Mail concluyó que su muerte se debió a ¡treinta años de pensamiento!

¡Piensa en esto!

Las semillas de un manzano sólo pueden producir manzanos. Los perros sólo pueden producir perros. Da continuamente el mismo plano a los constructores y ellos seguirán construyendo la misma casa. A pesar del lugar, tiempo del año o constructor, un plano para una casa de estuco blanco con una cerca blanca de estacas puntiagudas producirá una casa de estuco blanco con una cerca blanca de estacas puntiagudas. ¿Cómo podría ser de otra manera? "Pero yo quería una casa de ladrillos rojos sin una cerca". Entonces. crea un plano diferente.

Se ha estimado que tenemos 60.000 pensamientos cada día. ¡Esto es alrededor de cincuenta pensamientos cada minuto! ¡Qué asombroso! Eso muestra que tenemos una habilidad increíble para procesar ideas. Pero lo que es más sorprendente aun es el hecho de que ¡cerca del 99 por ciento de los pensamientos que hoy tenemos son iguales a los que tuvimos ayer! No es de extrañar que sea tan difícil para nosotros cambiar nuestras vidas.

¿Cómo pueden ser nuestras vidas diferentes de nuestros pensamientos? EI deseo de Dios para nosotros es el bien absoluto. Nuestras mentes son las que deciden que parte de la buena voluntad de Dios llegará a ser parte de nuestras vidas. Puedes ver que la selección debe ser nuestra, de otro modo, el concepto de libre albedrío es un engaño.

Si lo que pasa en nuestras vidas es el resultado de otra cosa que no sea nuestro pensamiento, entonces no somos nosotros los que decidimos nuestros destinos. Sería creer en que Dios nos da libre albedrío pero luego se retracta caprichosamente interfiriendo con nuestras selecciones.

Afortunadamente, no es así. Dios trabaja con nosotros para traer a nuestras vidas lo que deseamos y esperamos. En Su Mente, hay perfecto bien para nosotros. Dios es el Maestro de Obras, mas nosotros proveemos el plano.