La Presencia

por Frank B. Whitney


Cristo —la presencia de la luz, la paz, la alegría, el amor, la vida y la sustancia— está siempre dentro, alrededor, delante y junto a mí. Me atiende, guía, inspira, conforta, sana y prospera. Llena mis pensamientos de luz y de alegría. Purifica mi cuerpo, lo fortalece y sana. Me inspira a estar consciente de mi unidad con Él, de mi unidad con Su vida, verdad y amor. Tengo fe en que Él dirige cada uno de mis pasos, me libera de toda ansiedad, sana toda enfermedad, maneja todos mis asuntos, me protege y bendice. ¡Al contemplar la presencia del Cristo, contemplo mi propia perfección y la perfección del mundo entero!

¡Gracias, Dios!                                                                                            

“Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo”.—Mateo 28:20