La Oración de Protección

por James Dillet Freeman

 

Permítanme contarles cómo escribí la “Oración de Protección".

Cuando la Segunda Guerra Mundial estaba devastando a Europa, nosotros recibíamos una gran cantidad de cartas y llamadas telefónicas de las personas que estaban en medio del conflicto. Mas por mucho tiempo, nosotros no tuvimos una oración de protección con la cual estuviéramos satisfechos.  Así fue como esta surgió. …

En Silent Unity me pidieron que escribiera un folleto de protección que pudiéramos enviarle a las personas. Me dijeron que en las últimas páginas incluyera oraciones afirmativas de protección. Yo incluí una frase del Salmo 23: “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo” (Salmo 23:4).

Una joven que trabajaba en Silent Unity leía el manuscrito según yo lo iba escribiendo y, cuando leyó esa parte, vino a mí y me dijo: “Jim, si yo fuera una mujer en Inglaterra y le estuvieran lanzando bombas al techo de mi casa, o si fuera un soldado y alguien me estuviera apuntando un arma, no me gustaría sentir que estoy caminando en valle de sombra de muerte. ¿Podrías escribir algo mejor?”

Pensé: “¿Mejor? ¿Quieres que escriba algo mejor que el Salmo 23?” Mas por mi mente merodeaba un verso que yo había escrito como una oración de protección para la Navidad. Lo había escrito sólo para Silent Unity, pero ahora demandaba que le prestara más atención. Me invitó a que viera cómo podía adaptarlo. Primero, me fijé en su rima. Pensé que sería mejor recibido si no tenía rimas. Luego, cambié Cristo por Dios. Originalmente utilicé Cristo porque era una oración navideña, mas sentí que si lo íbamos a enviar por todo el mundo era más apropiado decir Dios. De manera que la pequeña oración se convirtió en:

“La luz de Dios me rodea; el amor de Dios me envuelve; el poder de Dios me protege; la presencia de Dios vela por mí”.

Así fue como lo imprimimos por primera vez. Entonces, pensé en una frase que sentí que haría más poderosa la oración: “Dondequiera que estoy, está Dios.”