La luz que brilla para mí

La luz que brilla para mí
Rev. Mary Anne Harris

Artículo de La Palabra Diaria

El verano del 2011 fue el más caluroso en la historia de Oklahoma. El sábado, 16 de julio, mi esposo Patrick anunció que iba a poner un ventilador solar para el ático en el techo del garaje. Él estaba muy orgulloso de su compra y apenas podía esperar comenzar la instalación. Esa mañana escribí en mi diario: “Por favor, mantén a Patrick seguro”. A pesar de que yo lo escribí pensé: ¡Qué extraña palabra, “seguro”! Para las 8:00 a.m. ya la temperatura marcaba 90 grados Fahrenheit y seguía subiendo.

Patrick subió y bajó la escalera toda la mañana. Después del almuerzo, sólo le quedaban cuatro tornillos por poner; ahora la temperatura estaba en 105 grados. Decidí tomar una siesta, más tarde íbamos a tener nuestra reunión anual para comer helado en la iglesia Unity of Christianity, donde soy la ministro. La vida puede cambiar en un instante. En algún momento durante mi siesta, Patrick se dio cuenta de que tenía la broca incorrecta, se quitó el guante para aflojar la broca y, sin pensarlo, puso su mano sobre las tejas de asfalto casi derretidas. El calor hizo que se aventara hacia atrás, se resbaló y calló diez pies en un piso de concreto.

“Patrick”, dije, “es tiempo de prepararse”, mas no hubo respuesta. Abrí la puerta y lo vi tirado en el concreto. Me sorprendí tanto que mis primeras palabras fueron: ¿qué estás buscando? ¡No se me ocurrió que se hubiera caído! Él respondió débilmente: “Estoy muy caliente, por favor enfríame”. No sabemos cuanto tiempo estuvo ahí bajo el sol. Él me dijo: “No trates de levantarme. No me puedo mover, llama a los paramédicos”.

A medida que subían a Patrick en la ambulancia, me dijo: “No te olvides de llevarle el helado a los niños, estarán esperándolo”. Camino al hospital, me detuve en la iglesia y les informé del accidente de Patrick. Más tarde, me enteré de que ellos llamaron a Silent Unity para pedir oración. El domingo siguiente, la Rev. Lynne Brown, vicepresidente de Silent Unity, iba a hablar en nuestra iglesia. Yo había estado enseñando a los niños a llamar a Silent Unity, por lo que ellos se reunieron para escuchar cuando el ministro de oración oró por Patrick. Luego, los niños llamaron a Patrick y le recitaron “La oración de fe”. No estoy segura de lo que Patrick recuerda de ese momento, mas esas pequeñas voces aún resuenan en mí.

Durante la visita de Lynne, ella nos dejó una luz de noche de Silent Unity con la inscripción: La luz que brilla para ti. La puse en nuestra sala de estar. Sé que esa luz representa 120 años de oración. Mientras Patrick estuvo en el hospital, fue un faro de luz en nuestra casa vacía y me daba fuerzas. Después de casi tres semanas, Patrick volvió a casa, pero no podía caminar por haberse fracturado la pelvis.

Aunque su recuperación ha sido lenta, las lesiones de Patrick no fueron tan graves como pudieron haberlo sido. Él continúa recuperándose. La congregación ha sido muy atenta con nosotros; y la luz de Silent Unity continúa resplandeciendo como un símbolo de la gran Luz que brilla por nosotros.

Rev. Mary Anne Harris se siente orgullosa y agradecida de ser la ministro de la Iglesia de Unity of Christianity en Tulsa, Oklahoma.