Expresar gratitud

por Reverenda Charline Manuel

 

Afirmación: ¡Yo soy agradecido y maravillosamente bendecido!


La gratitud es un arte. Tiene una forma, una estructura, y se requiere destreza para cultivarla, desarrollarla y, posteriormente, apropiarse de ella como una forma de vida.

Pero, ¿por qué esto es importante? ¿Para qué cultivar la gratitud? ¿Para qué pasar tiempo desarrollándola? ¿Acaso no hay otras cosas divertidas, edificantes y emocionantes que hacer con el tiempo propio?

El arte de la gratitud significa que hay una manera de vivir en la cual sentir agradecimiento es un estado general de consciencia, tanto en días buenos como en días no tan buenos. ¿Cómo? Cultiva tu gratitud y esfuérzate para que prospere.

CONSIDERA LA PERSPECTIVA Y LA ACTITUD

Aborda la gratitud con la perspectiva de que es un regalo que te das a ti mismo y a otros. Aléjate del estado mental de que estás "pasando" tiempo desarrollando tu gratitud. En vez de ello, practica la gratitud como si fuera una inversión.

Edificar una mente y un corazón agradecidos es una inversión en tu propia salud, éxito, alegría y prosperidad. A medida que invertimos en nosotros, le damos forma a la vida que deseamos y escogemos conscientemente el camino a seguir.

El segundo método es adoptar la actitud de cultivar la gratitud especialmente de maneras que puedan ser edificantes, divertidas e inspiradoras. Trata de completar la siguiente oración con palabras que te inspiren: "Soy bendecido maravillosamente y con agradecimiento cuando ___”.

He aquí algunas posibilidades que me aplican a mí:

  • “. . . cuando cargo a mi nieto en mis brazos”.
  • “. . . cuando veo el amanecer en un día despejado”.
  • “. . . cuando bailo y canto como si nadie me estuviera mirando”.

Con cada expresión, estoy invirtiendo en mí. Estoy invirtiendo en mi vida. Estoy invirtiendo en cómo planifico pensar y sentirme en mi futuro. Estoy cultivando mi gratitud.

EL A-R-Te DE LA GRATITUD

El lado práctico de cultivar tu gratitud puede ser recordado como el A-R-Te de la Gratitud de esta manera:

Tomado de: Una humanidad y muchas historias.

Una humanidad y muchas historias

A es Actuar. Actúa como si ya esperaras que vas a descubrir algo por lo cual estar agradecido en todas las cosas que llegan a tu vida, al igual que en todas las cosas que parecen estar completas. ¿Por qué actuar como si? Porque a medida que practicas conscientemente este estado de consciencia, con el tiempo se convertirá en una acción y respuesta natural hacia las cosas pequeñas.

Cuando ocurran cosas grandes en tu vida —aquello que no es visto fácilmente como algo por lo cual estar agradecido— tu postura de repliegue, tu postura por eliminación, será actuar como si hubiese algo, alguna parte de lo que está ocurriendo, por lo cual estar agradecido.

Por lo tanto, comienza por lo más pequeño. Encuentra algo en cada circunstancia por lo cual puedas estar genuinamente agradecido. La idea fundamental aquí es "genuinamente". Esto te dará trabajo en algunas situaciones difíciles. Eso está bien: nos da algo positivo en lo que enfocarnos mientras investigamos una situación con el propósito de encontrar lo bueno. Mira con un ojo bien intencionado; ten una perspectiva de propósito.

R es Renunciar. Renuncia a las lamentaciones y a los resentimientos que se pueden acumular fácilmente en tu interior y que pueden bloquear tu habilidad para ver lo bueno en tu vida. La lamentación y el resentimiento son como virus que pueden proliferar y, por lo tanto, afectar aquellos aspectos de nuestras vidas que, de lo contrario, irían bien.

Para renunciar al resentimiento regañón e insistente, por supuesto que puedes orar, meditar y llevar a cabo todas las prácticas espirituales que conoces. Si los sentimientos persisten, encuentra a un consejero, mentor o amigo de confianza y desahoga el problema con todos sus remanentes, solo una vez. De una vez y para siempre, permite que esta sea la oportunidad para renunciar a ello. Establece la intención de que, tras haber vertido esto desde adentro hacia afuera, ya se acabó. Declara: "Ya se acabó". Y permite que así sea.

T es Tener confianza. Ten confianza en la vida divina, en el orden divino y en un plan divino bien orquestado para tu vida. Ten confianza en la parte más elevada de tu ser para que te guíe hacia las bendiciones que le darán forma a la vida que deseas. Ten confianza en que los desafíos que enfrentas podrán ser y serán vencidos en maneras que serán para tu mayor bien.

Ten confianza en que la vida es buena, incluso cuando investigues tus circunstancias para poder reconocer esto. Ten confianza en que tú eres y tienes la consciencia de la gracia porque el Espíritu siempre está contigo, no importa a dónde vayas o lo que hagas.

Mientras más vivas en el A-R-Te de la Gratitud, podrás tener más expectativas de que tu corazón algún día cante, incluso cuando menos lo esperes.