Espiritualidad en el lugar de trabajo

Espiritualidad en el lugar de trabajo

Eres una creación divina. Tu crecimiento espiritual cambia tu vida de maneras maravillosas, afecta tu manera de pensar en cuanto a tus decisiones y acciones. Y te rodeas con relaciones personales y recursos que te ayudan a crecer espiritualmente.

Así que, ¿qué pasa cuando vas al trabajo? ¿Cómo desarrollas y mantienes la espiritualidad en tu sitio de trabajo?

Pon a prueba estas ideas para que te mantengas en contacto con tu espiritualidad —en tus relaciones personales en tu lugar de trabajo:

Afirma constantemente.

Añade inspiración al comienzo de tu día, en un receso para tomar café, en tu hora de almuerzo con los mensajes de La Palabra Diaria. Mantén un ejemplar en una gaveta para mayor accesibilidad, lee la palabra del día en lapalabradiaria.com, o inscríbete para la entrega del mensaje en tu dirección electrónica cada día. Los pensamientos afirmativos que encontrarás en los mensajes de La Palabra Diaria te ayudarán a regresar a tu centro espiritual.

Crea un espacio sagrado.

Piensa en una fotografía, un objeto de la naturaleza o un objeto especial que tenga significado espiritual para ti. Entonces, crea un espacio para tu símbolo o símbolos en tu escritorio, en una gaveta o detrás de la puerta de un gabinete. Si eres discreto (no es bueno ofender a tus compañeros de trabajo ni quebrantar las políticas de la compañía acerca de la decoración del sitio de trabajo), puedes hacer un pequeño altar personal que te recuerde tu viaje espiritual.

Respira y concéntrate

Enfoca de nuevo tu atención en tu corazón y tu alma. Respira profundamente una o dos veces. Luego, cierra los ojos y toma conciencia de nuevo de tu naturaleza espiritual. Haz una pausa, respira y verás que tu espiritualidad está siempre contigo.

Reconoce a las personas a tu alrededor

Ve a los demás como te ves a ti mismo —lleno de posibilidades espirituales, centrado en Dios. Visualiza a las personas con quienes trabajas descubriendo su potencial espiritual a su manera. Pon a prueba esta oración:

Dios, hago una pausa ahora para reconocerte como el único poder y la única presencia en mi vida. Dejo ir el ajetreo de mi día y centro mi atención ahora en las personas a mi alrededor. Estoy dispuesto a escuchar con una mente y un corazón abiertos a lo que dicen y a responder de manera pacífica y amorosa. Confío en Tu guía, Dios, y dedico mis pensamientos, palabras y acciones a Tu voluntad. Gracias por estar conmigo ahora y siempre.

Eres una persona espiritual. Permanece abierta a tu espiritualidad dondequiera que estés y un universo de posibilidades se desarrollará para ti.