Encontrando consuelo

Encontrar consuelo en el caos, encontrar consuelo por medio de la oración y la presencia
por la reverenda Elizabeth Longo

 

Afirmación: La presencia crística es mi guía, mi fortaleza y mi consuelo.


El consuelo puede sentirse como una manta cálida en un día frío de invierno, como un lugar para sosegarnos y sentirnos seguros. En ocasiones, aflora de la sonrisa de un extraño, de una taza de té, de un abrazo o de una palabra amable de un ser querido.

Nuestras almas anhelan tranquilidad, sentirse seguras, amadas y parte de algo más grande. En última instancia, el anhelo es conocer nuestra unidad con la presencia de Cristo, una guía a la que podemos recurrir en busca de fortaleza, consuelo y ayuda en momentos de necesidad. Nos serenamos cuando permitimos que nuestras personalidades se fundan con nuestro ser divino.

Descubriendo la paz

De niña me aterrorizaba la oscuridad y el estar sola. Yo nací en Cuba durante una época tumultuosa. Estaba comenzando la revolución, y todos los adultos a mi alrededor estaban estresados. Siendo hija única, pasé mucho tiempo sola, abrazando a mi osito de peluche para sentirme segura y consolada.

Tomado de: Una humanidad y muchas historias.

Una humanidad y muchas historias

Cuando tenía cinco años, mi madre y yo salimos de Cuba como refugiadas en un vuelo de Pan Am con rumbo a Estados Unidos. Mi fiel compañero de peluche desapareció. Me lo quitaron o se perdió —no sé qué le sucedió a mi querido amigo en medio de tanta confusión.

Estaba devastada. Lloré y lloré mientras me despedía de mi padre, mis abuelos, mi hogar y de todo lo que me era familiar. Los recuerdos no son muy claros, pero sí recuerdo que, después de mi crisis, empecé a sentir una profunda paz. Sabía en mi interior que todo iba a estar bien y que me estaban cuidando y protegiendo.

Recordando aquello, me queda claro que en lo que confiaba de niña para consolarme y tranquilizarme no era otra cosa que la presencia de Cristo, mi amigo invisible en tiempos inciertos. Todo el tiempo, estaba siendo sostenida en los brazos de Dios.

Volviendo a la oración

Mientras estaba orando y contemplando lo que significa consuelo para mí, recibí una llamada de un querido amigo y líder espiritual, así que espontáneamente le pregunté qué pensaba acerca del consuelo.

Primero, se rió y dijo que encontraba consuelo en el chocolate, en un masaje o en un día en el spa. Luego hizo una pausa y dijo que mi pregunta era muy oportuna, ya que había estado desesperado últimamente.

En medio de su oscuridad, se dirigió a la oración, abrió su “caja de herramientas espirituales” y oró con cada aliento de su ser. Lo que vino a su mente fueron las palabras: “Permanezcan quietos y sepan que yo soy Dios”, que están enmarcadas en su sala de estar frente a su silla de meditación.

“Nuestra tendencia humana es querer aliviar el dolor o tratar de encontrar una solución. Lo que se necesita es hacerle espacio al Espíritu para que pueda hacer su trabajo de sanación”.

Él encontró consuelo en el poder de la oración y al saber que, aunque se sentía completamente solo, tenía personas sagradas en su vida que realmente lo amaban y estaban orando por él.

También encontró consuelo al poner su atención en la gratitud, a pesar de sus sentimientos de desesperación. Por encima de todo, sabía que ya tenía todo lo que necesitaba.

Tuvo mayor conciencia y libertad para comprender verdaderamente el significado de “esto también pasará”. Luego dijo: “Y todavía estoy aquí”. Y el poder que me ayuda a atravesar por tiempos difíciles aún está aquí, siempre lo ha estado y siempre lo estará, porque no hay lugar donde el amor de Dios no esté. Y todas las cosas trabajan para bien”.

Siendo la Presencia

Como ministra Unity, he escuchado muchas veces que el papel de un ministro es “consolar a los afligidos y afligir a los consolados”. Hay una gran sabiduría en estas palabras. Cuando nos sentimos demasiado cómodos con nuestros hábitos y la seguridad de nuestro pequeño, no parece que ocurre mucho crecimiento espiritual. Sin embargo, cuando nuestro mundo se ve sacudido por las circunstancias de la vida, tenemos una oportunidad tremenda para el crecimiento.

En La palabra reveladora, el cofundador de Unity, Charles Fillmore dice: “Cristo en ti, la verdadera luz, que guía a cada hombre que viene al mundo, es, y siempre ha sido, en el hombre”.

Me da mucho consuelo saber que, independientemente del lugar en el que nos encontremos en el camino de la vida, estamos en el amor de Dios. Al estar disponibles el uno para el otro, expresamos la presencia viva de Cristo. Saber esto trae paz a mi alma y empatía por las experiencias de otros.

Descubrí que el mejor regalo que puedo dar a alguien que está pasando por un momento de pérdida o desesperación es simplemente ser una presencia que escucha. Nuestra tendencia humana es querer aliviar el dolor o tratar de encontrar una solución. Lo que se necesita es hacer espacio para que el Espíritu haga su trabajo de sanación. El solo hecho de estar presente y disponible crea una apertura y un espacio seguro y reconfortante.

La mayor fuente de consuelo se encuentra en nosotros, donde podemos encontrar aliento, fortaleza, renovación y guía. Conocer al Cristo en mí es conocer el amor y la aceptación incondicionales, más cerca que mi propio aliento, siempre guiándome y dirigiéndome hacia mi mayor bien.

¿Qué te brinda consuelo cuando pasas por las transiciones de la vida o tiempos difíciles?