Encontrando el bien mediante la oración

: Encontrar lo bueno con la oración, La Palabra Diaria de noviembre de 2021, Trayce Riley
por Trayce Riley

Encontrar lo bueno con la oración, La Palabra Diaria de noviembre de 2021, Trayce Riley

Una vida más próspera y pacífica es posible mediante los regalos de la gratitud y la oración afirmativa.

La oración es parte integral de mi vida y de mi trabajo en el Ministerio de Oración de Unity, donde afirmamos la divinidad y la bondad de toda la gente. Siento gratitud por la vida que me ha traído hasta este lugar.

Crecí en una iglesia Bautista tradicional, donde mi padre era un hábil pianista. Disfruté de muchos himnos los domingos en la mañana. Uno de los favoritos de mi abuela era “Mi padre celestial me cuida.”, el estribillo decía en partes, “Aunque pase por tormentas, Él cuida mi alma”. Ella amaba este himno porque reiteraba el consuelo y protección constantes de Dios.

La fe y la oración fueron su refugio y fortaleza y ella me los inculcó. Al crecer, exploré una espiritualidad diferente y comencé a darle forma a mis creencias mediante la reflexión y la oración. He descubierto que siempre se puede encontrar el bien y que la oración me ayuda a hallarlo.

Bendiciones inesperadas

Esta creencia fue puesta a prueba en uno de mis momentos más difíciles, la decisión de terminar mi matrimonio. Me preocupaba que estuviera destrozando el mundo de mis hijos. Me sentía triste, defraudada, asustada y frustrada.

Pero mi compromiso de encontrar el bien implicaba reconocer que tenía muchas cosas por las que estar agradecida, incluyendo una familia que me apoyaba y un empleo que me daba estabilidad financiera.

Confié en esta oración:

Doy gracias por mi fortaleza interior, que es mi ancla y por la sabiduría, que es mi guía constante. Estoy agradecida por el amor divino que provee para todas mis necesidades. Firme en mi fe, me siento esperanzada, visualizando un futuro brillante.

También he encontrado el bien, volviendo mis pensamientos hacia “Sí, y…” “Sí” ve mi situación y honra mis sentimientos “y” reconoce mi divinidad y el potencial de bien a desplegarse. Esta actitud me ayudó hace años cuando me vi repentinamente desempleada. Me sentía como un fracaso, perdida, derrotada y asustada. No sabía cómo iba a mantenerme a mí y a mi familia.

Me hizo darme cuenta de que sí, perdí mi empleo, y fui bendecida con un paquete de indemnización inesperado. Sí, ignoré las señales de alarma en el trabajo y finalmente me di cuenta de que necesitaba un cambio de carrera. Sí, tuve que apretarme el cinturón financieramente y sin embargo aún cubrí las necesidades de mi familia.

Pero lo más importante, superé el miedo y la vergüenza para comenzar un camino más alineado con mi propósito, incluyendo lograr mi sueño de volver a los estudios. Ante todo, me mantuve consciente y con fe en que días mejores vendrían.

Mantuve esa verdad en mi mente mientras oraba:

Con comprensión y autocompasión, digo “sí”, aceptando mis circunstancias, aunque sea difícil. La fe me asegura que hay más y mis bendiciones se hacen evidentes. Aferrada a la esperanza del bienestar por venir, sé que todo está bien.

“Pero lo más importante, superé el miedo y la vergüenza para comenzar un camino más alineado con mi propósito, incluyendo lograr mi sueño de volver a los estudios. Ante todo, me mantuve consciente y con fe en que días mejores vendrían.”

Conexión divina

Finalmente, el bien ha sido aceptar una dolorosa verdad, que por años estuve evitando. Mis padres fueron incapaces de criarme. Se divorciaron después de perder a mi hermano.

El silencio acerca de su divorcio y la muerte de mi hermano, aunado a su ausencia, me hizo sentir abandonada, rechazada e indigna. Pensando esos sentimientos, creció mi compasión por mis padres, por su dolor profundo al perder a su hijo y abandonar a su hija. Me siento agradecida que hayan confiado mi cuidado a mis amorosos abuelos.

De nuevo, oré:

Una con Dios, encuentro la fortaleza de enfrentar verdades dolorosas. El amor divino me consuela y mi sabiduría interna me guía a un lugar de paz. En calma, dejo ir el pasado y cualquier creencia o mensaje que ya no me sirva. Estoy agradecida, gozosa y libre.

Encontrar el bien ha requerido el uso de mis poderes espirituales de fe, sabiduría y fortaleza. Agradezco ser, guiada e inspirada por la divinidad. Tal vez así era como se sentía mi abuela y porqué encontraba esas letras tan reconfortantes. “Aunque pase por tormentas, Él cuida mi alma”. Esa era su certeza; y también es verdad para mí. Por eso estoy agradecida.


Trayce Riley

Trayce Riley es gerente del Ministerio de Oración de Unity. Ayudar a los demás a encontrar bienestar y paz a través de su oración afirmativa es su mayor gozo. Ella vive en el área de Kansas City.