El Poder de la Incapacidad

El Poder de la Incapacidad
Ester Nicholson

Artículo de La Palabra Diaria

Hubo una época en mi vida cuando la palabra “incapacidad”, era mi cuerda de salvamento, una cuerda de salvamento a la cual me resistí. Yo era un alma rota y herida adicta a las drogas, tratando de abrirme camino hacia la plenitud una y otra vez, sólo para fallar de nuevo.

Yo creía en un Dios fuera de mí, un Dios que no estaba disponible y que no era amistoso, y quien me consideraba indigna. Yo estaba hipnotizada por la creencia de que un día este Dios tendría misericordia de mí y me daría un indulto por la desmoralización incomprensible de haber estado adicta a las drogas, la comida, el amor y las ilusiones.No fue hasta que reconocí mi completa derrota, admití que era incapaz y me di cuenta de que “por mí misma no podía hacer nada”, que pude aprovechar el poder que había estado a mi alcance todo el tiempo.

Sentirte incapaz tiene gran poder. Es un punto de partida importante y necesario en nuestro sendero spiritual. Mas la intención no es que nos quedemos estacionados allí. Está diseñado para que entreguemos, para que soltemos. Nos ayuda a abrir un camino para el verdadero poder —el único poder— Dios.

Joel Goldsmith, fundador de “The Infinite Way®”, dice: “Hemos sido hipnotizados por nuestra cultura para creer que somos menos que expresiones de Dios”. Yo pienso que es debido a esta creencia falsa que experimentamos retos, dolor, carencia y limitación. Por medio de nuestra práctica espiritual de oración, meditación y perdón, quitamos a Dios del cielo, de las iglesias y libros y Lo ponemos en nuestro corazón. Gracias a esta unión consciente, somos restaurados a nuestra plenitud y podemos reclamar autoridad y dominio en nuestras vidas. Gracias a nuestra conexión con lo Divino, llegamos a presenciar y experimentar el reino de los cielos, y he aquí que todas las cosas se hacen nuevas en nuestras vidas. Es a través de nuestra unión consciente con el Espíritu que somos transformados de la incapacidad al poder ilimitado.

Mi vida ha sido hecha nueva. Los “años que la langosta se comió” han sido restaurados en mi dulce entrega al único Poder y Presencia, que ha reparado los lugares rotos en mi vida. La Biblia nos dice que: “Sean transformados mediante la renovación de vuestro entendimiento”. Mi mente ha sido renovada, mi alma restaurada y todas las cosas en mi vida han sido hechas nuevas verdaderamente.

La joven que recuerdo desde hace muchos años fue lastimada al perder temporalmente la custodia de su hija. Esa misma mujer joven poco confiable que no podía mantener un trabajo, que no podía mantenerse sobria por más de 30 días, ahora es una profesional espiritual acreditada, maestra, escritora, presentadora, artista discográfica y devota madre y abuela con 25 años de sobriedad.

Esto no sucedió todo al mismo tiempo. Ha tomado muchas lágrimas, oración, meditación, perdón, estudio y proceso para llegar hasta aquí. Sin embargo, admitir la incapacidad fue el primer paso. ¿Ha sido algo fácil? Por supuesto que no, pero ha valido la pena totalmente.

En el contexto de nuestra unidad con el Poder Único es que la verdadera curación ocurre, la sensatez se restaura y los sitios desiguales en nuestras vidas se normalizan. Cuando ya no tratamos de conseguir que Dios haga algo por nosotros, permitimos que Dios opere a través de nosotros. Gracias a mi incapacidad hoy en día soy infinitamente poderosa.

Autora y presentadora del programa de Unity Radio en línea 12 “Keys to Freedom: A Path to Metaphysical Recovery”, Ester Nicholson aporta su experiencia personal de 25 años de sobriedad, junto con una práctica espiritual comprometida con audiencias de todo el mundo. Para más información (en inglés) visita www.EsterNicholson.com.