El perdón

Metafísica del Libro Dynamics For Living de Charles Fillmore

 

El perdón es un proceso de renunciar a lo falso para lograr lo verdadero; borrar de la mente y el cuerpo el pecado y el error. Está estrechamente relacionado con el arrepentimiento, que es dejar de creer en el pecado para creen en Dios y Su bondad. Un pecado es no dar la talla en la ley divina. El perdón verdadero sólo es establecido por medio de la renovación de la mente y el cuerpo con pensamientos y palabras de Verdad.

El perdón significa realmente dejar ir algo que no debes hacer, que no es para tu mayor bien. Jesús dijo que el ser humano tiene el poder para perdonar el pecado. El arrepentimiento y el perdón son los únicos medios que el ser humano tiene para salir del pecado y sus efectos y estar en armonía con la ley.

Perdonar todo 
Perdonar a “todas las personas” nos incluye a nosotros. También debes perdonarte a ti mismo. Trata al pecado como una transgresión mental, en vez de considerarlo como un defecto moral. Niega en pensamiento cualquier tendencia a la manera errónea y mantente firme en el espíritu crístico, el cual es tu ser divino. Sepárate para siempre de la “conciencia acusadora”. Quienes han resuelto no pecar más no tienen nada en común con el sentimiento de culpa.

Perdonar deudas
Niega que algún ser humano te debe algo. Si es necesario, revisa tu lista de nombres y perdona el pensamiento de deuda que has adherido a cada persona. Permite que la ley de la abundancia obre en ti y en tus asuntos. Ésta es la manera en que el Padre perdona tus deudas: no cancelándolas en Sus libros, sino borrándolas de Su mente. Él ya no las recuerda más cuando tú niegas su realidad. El Padre es el Espíritu siempre presente en el cual todo lo que aparece tiene su origen. El amor de Dios te ve siempre bien, feliz y con provisión abundante. La sabiduría de Dios exige que el orden y la relación correcta existan en tu mente antes de que puedan manifestarse en tus asuntos como abundancia. Su amor te haría realidad cada deseo, pero Su sabiduría ordena que perdones a tus deudores antes de que tus deudas te sean perdonadas.

Para remediar cualquier estado de finanzas limitadas o mala salud que han sido causadas por la preocupación, uno debe comenzar por eliminar la preocupación que es la causa original. Uno debe liberar la mente de la carga antes de que la deuda pueda ser pagada.

Muchas personas han encontrado que la frase “No debo nada a ningún ser humano sino amor” las ha ayudado grandemente a contrarrestar este sentimiento de deuda. A medida que utilizaron las palabras sus mentes se abrieron a un fluir de la ley divina del perdón en pensamiento, palabra y acción. Estas palabras edifican una conciencia tan fuerte del poder enriquecedor y sanador del amor de Dios que pudieron vivir y trabajar pacífica y prósperamente con sus asociados. Renovados constantemente en salud, fe e integridad, fueron capaces de cumplir cada obligación que surgía.

La frase “No debo nada a ningún ser humano sino amor” no significa que debemos dejar de reconocer las deudas monetarias que tenemos con nuestros acreedores ni tratar de evadir el pago de obligaciones en las cuales hemos incurrido. Lo que se debe negar es el pensamiento agobiante de deuda o escasez. El trabajo de pagar las deudas es un trabajo interno que no tiene nada que ver con las deudas ya adquiridas, sino con los pensamientos erróneos que las producen. Cuando uno se aferra a las ideas correctas no se adquieren deudas pesadas.

Amor
Tus pensamientos deben ser dignos de tu ser más elevado, de tus congéneres y de Dios todo el tiempo. Los pensamientos que más frecuentemente te perjudican y perjudican a tus asociados son los pensamientos de crítica y condenación. Llena tu mente con pensamientos de amor, justicia, paz y perdón divinos. Esto no solamente pagará tus deudas de amor, que son las únicas deudas que tienes realmente. Luego ve lo rápida, fácil y naturalmente todas tus demás deudas serán pagadas y todas las faltas de armonía de la mente, el cuerpo y los asuntos se armonizarán al mismo tiempo. Nada enriquecerá tu mente de manera tan rápida y natural y la liberará de todo pensamiento de escasez como el darse cuenta del amor divino. Éste  te liberará de manera rápida y perfecta del peso de las deudas y te sanará de tus enfermedades físicas, a menudo causadas por la depresión, las preocupaciones y el miedo financiero. El amor te proporcionará lo tuyo. Aclara todo malentendido y haz de tu vida y tus asuntos lo saludables, felices, armoniosos y libres que deben ser. Verdaderamente, el amor es “el cumplimiento de la ley”.

En el reino de la Verdad y la realidad, las ideas son la moneda del reino. Puedes utilizar las ideas nuevas que la sabiduría divina aviva ahora en tumente y comienza ahora mismo a pagar tus deudas.

Libertad
Comienza dando gracias a Dios por la libertad del pensamiento libre de deudas. Éste es un paso importante para romper las cadenas de la deuda. Ésta pronto desaparecerá cuando la sabiduría y el buen juicio estén en control.

Comienza a liberarte de una vez al hacer todo lo que es posible con los medios que tienes y a medida que procedes en este espíritu, el camino se te abrirá para que hagas más; porque  a través de las avenidas del Espíritu más vendrá a ti y toda obligación será cumplida.

Nadie puede entender cómo el perdón libera al alma esclavizada por el pecado y al cuerpo enfermo, a menos que estudie la mente y comprenda sus leyes. Existe una sustancia de pensamiento universal en la cual el pensamiento edifica cualquier cosa que el ser humano desee.

Cambio
Debe haber un crecimiento interno que es una conciencia más plena de la nueva vida que viene con  la entrada al reino de Cristo. Existe una base para un movimiento mundial a favor de ser humanos más puros y cosas mejores para todos. Hay algo detrás de todo esto y las condiciones antiguas, las enfermedades y las limitaciones pasarán. Las condiciones están dadas para entrar en este reino, para alcanzar este logro del lado espiritual de la vida, este crecimiento a un cuerpo nuevo; y cada uno de nosotros puede entrar si lo deseamos

En toda transformación verdadera de mente y cuerpo es necesario que un proceso de disolución, de rompimiento, tenga lugar, porque la fuerza del pensamiento y la sustancia ha sido edificada en los errores que aparecen. En cada persona estos errores tiene el poder que ella les ha dado por su pensamiento con respecto a ellos. Estas estructuras de pensamiento deben ser destruidas y eliminadas de la conciencia.

El método más simple, directo y efectivo es quitarles la vida y la sustancia que han podido alimentarlas y dejarlas que se disuelvan en su propia nada. Esto se logra al negar y perdonar el poder y la realidad del mal y afirmar la totalidad del Espíritu.

Nada es destruido porque “nada puede destruirse”. El cambio que tiene lugar es meramente una transferencia de poder de una creencia errónea a la fe de la Verdad, por medio del reconocimiento de que Dios es bueno y es todo lo que existe en realidad.

Para lograr el vencimiento verdadero de Cristo debemos apreciar la vida y vivirla con agradecimiento y de corazón. La vida abundante siempre está presente. Cuando la reconocemos y abrimos nuestra conciencia a ella, fluye a la mente y el cuerpo con un poder que sana y aviva, renueva, transforma y cambia.