Deléitate en Dios

Deléitate en Dios
Sharon S. King

“Deléitate asimismo en Jehová
y él te concederá las peticiones de tu corazón.
Encomienda a Jehová tu camino,
confía en él y él hará”.

—Salmo 37:4-5

¿Qué significan las palabras “deléitate en Jehová” (Dios)? ¿Hacemos una pausa a menudo para pensar en el bien que Dios nos ha provisto? Cuando damos gracias, ¿no nos “deleitamos” en la bondad de Dios? Nos deleitamos en todo lo que Dios es porque, como dijo H. Emilie Cady, “Dios no sólo es el que da, sino el regalo mismo”.

Expresar nuestra gratitud a Dios abre el camino para que nuestros deseos se cumplan y una contemplación fervorosa de las obras maravillosas de Dios prepara el camino. Al dedicar nuestros pensamientos a alabar las ideas divinas tales como amor, fortaleza, vida y orden, aumentamos nuestra conciencia de la bondad abundante que nos rodea y llena nuestras vidas.

En oración, hacemos del conocimiento de Dios nuestras necesidades más íntimas. Al hacerlo, ponemos nuestras preocupaciones a Su cuidado y confiamos en que las mejores respuestas se hacen evidentes. Cada oración que decimos es como una semilla de Verdad sembrada en nuestra conciencia; a su tiempo, la semilla crece y germina en el cumplimiento de nuestros deseos dados por Dios.

¿Necesitamos la sabiduría y la paciencia necesarias para aguardar el cumplimiento de las promesas de Dios para nosotros? Al confiar en Dios para que actúe, nos alineamos con la luz divina. Esta luz nos ilumina y nos guía para hacer lo que debemos hacer. Al centrar nuestra atención en Dios —deleitarnos en la presencia divina interna de luz— nos ayuda a permanecer en el camino que nos lleva al bien que buscamos.

¿Tenemos un deseo sincero de armonía? Al deleitarnos en el amor de Dios llamamos a la acción a ideas divinas de orden, equilibrio, comprensión y paz. Al centrar nuestros pensamientos en el amor divino, comenzamos a ver el amor en acción en las personas a nuestro alrededor y en nuestro mundo. En vez de ver falta de armonía o conflicto, vemos el amor divino estableciendo paz, paciencia y cooperación.

¿Hay necesidad de curación? Al recordar que como creaciones de Dios somos creados para llevar una vida saludable, nos dirigimos a la energía de la vida divina, la cual nos llena y fervorosamente y con fe afirmamos vitalidad y salud. Al deleitarnos en el poder de Dios para sanar, damos gracias anticipadas por la fortaleza y la salud, sabiendo que Dios es la fuente infalible de actividad sanadora en nosotros y en todas las personas por quienes oramos.

¿Tenemos necesidad de mayor provisión? En vez de centrarnos en apariencias de escasez o factores limitantes, podemos deleitarnos en saber que Dios es la fuente ilimitada y siempre presente de nuestra provisión. Al alabar fervorosamente a Dios como la fuente constante de todo el bien necesario, el camino hacia la vida próspera se hace evidente. Expresar gratitud a Dios por las bendiciones recibidas aumenta nuestra receptividad de mayor abundancia.

¿Te preocupa la libertad de un hábito que te limita? Al deleitarnos en Dios perdemos el miedo y nos liberamos de cualquier hábito o situación que parezca esclavizarnos. Al dedicar nuestros pensamientos y nuestras acciones a Dios, vivimos gozosa y libremente.

En cualquier situación difícil, tenemos todos los recursos que necesitamos para llevar una vida feliz, saludable y próspera. Dedicamos nuestros corazones y nuestras mentes a Dios al “deleitarnos en Jehová” Dios, y confiar en Él para los mejores resultados en todo lo que nos concierne.