Dar con pasión

Dar con pasión
Laura Harvey

Artículo de La Palabra Diaria

Desde que era un estudiante, el Dr. Barrett tenía interés en las misiones médicas. Dijo: “Siempre pensé que era una obra maravillosa.” Durante su primer año de práctica, él leyó acerca de una colega en Texas, quien participaba en dichas misiones.

Para sentar precedente para un viaje futuro, él llamó a su colega. Ella le mencionó que un grupo de doctores y otro personal médico iban a México en seis meses y que a ellos les encantaría que él los acompañara. Al principio él titubeó y le dijo: “Yo realmente no pienso que estoy listo, pero mantenme en mente para el futuro. Cuando sea el momento propicio iré”.

Muchos obstáculos surgieron en su mente. ¿Será prudente dejar su nueva práctica? ¿Podrá costearse el viaje? Mas la idea continuó creciendo en su corazón. Él oró al respecto y dice que oyó una voz interna que le dijo que no se preocupara, que lo hiciera, que todo iba a salir bien.

Una semana más tarde, él llamó a su colega y le dijo: “Lo voy a hacer. No estoy seguro cómo, pero quiero ir”. Ese primer viaje a México fue en 1995, y el Dr. Barrett dice que amó cada minuto.

Hasta ahora él ha participado en casi 30 misiones con un equipo de médicos, enfermeras, terapeutas y otros voluntarios que han ayudado alrededor de 3000 pacientes en cada viaje de una semana. “Es una parte de mí”, dice el Dr. Barrett. “Es mi pasión y propósito en la vida.”

El equipo médico con el que él viaja va a México y Honduras, y atienden algunos de los mismos pacientes cada año. Con frecuencia le pregunta la gente: “¿Puedes realmente ayudar yendo sólo una vez al año?” Mas, él dice que sus pacientes vienen a verlo cada año y le dicen: “Usted ha cambiado mi vida. No puedo creer lo mucho que he mejorado”.

El Dr. Barrett dice: “Yo no creo que ver pacientes en mi consultorio es distinto que ver pacientes cuando voy en una misión. Le pido a Dios que me guíe cada día. Realmente pienso que recibo los pacientes que puedo ayudar”.

En una misión reciente a Tamasopo, México, el Dr. Barrett trajo consigo una silla de ruedas que le había donado el “Second Mile Mission Center” en Texas. Cuando su equipo llegó a Tamasopo, el Dr. Barrett se enteró de un joven que no podía usar sus piernas y que tenía poco uso de sus brazos. A diario, sus padres tenían que llevarlo cargado de su cama a una silla en su casa. Casi nunca salía. El Dr. Barrett lo puso en la silla de ruedas y lo llevó afuera, y dice: “Me gustaría que hubiesen visto su gozo y risa. Toda la familia estaba fascinada y agradecida. Este suceso le cambió la vida a este joven y a sus padres. Fue muy conmovedor”.

El mensaje del Dr. Barrett es que dar es mucho más que ofrecer una contribución monetaria. Conlleva interesarse personalmente: “A muchas personas se les ha enseñado a contribuir financieramente, mas yo creo que las personas también deben buscar los dones en ellos al dar.

Ya sea en tu comunidad o internacionalmente, cuando realmente pones manos a la obra, puedes experimentar más de la vida. Hacerlo cambiará tu vida y el mundo. Dios siempre nos ofrece Sus bendiciones. Mientras más demos de nosotros mismos, más plenas serán nuestras vidas”.

El Dr. Barrett recibió su título del “Cleveland Chiropractic College” en 1993. Tiene su consultorio en el área de Houston, Texas.