Criar con conciencia

Criar con conciencia
Ogun Holder

Artículo de La Palabra Diaria

Si pudiera definir el criar con conciencia, diría que es reconocer que nuestros hijos son de naturaleza inherentemente divina. Que hemos de escuchar, amar y crecer juntos. Criar conscientemente conlleva paciencia, comprensión y atención. Nos recuerda reconocer que somos cuerpo, mente y espíritu, y que cada uno de estos aspectos ha de ser atendido.

Cuando niño, la música clásica fue la penuria de mi existencia. Mis padres descubrieron mis talentos musicales cuando yo tenía siete años de edad y entonces comenzaron las clases de piano. Los años siguientes, aprendí a tocar las composiciones de los expertos: Bach, Beethoven, Brahms y Mosart, y no disfrutaba hacerlo en absoluto. Nada me disgustaba más que te tener que practicar piano por una hora cada día en el sofocante y húmedo calor de Barbados.

Traté de dejar las clases, mas mis padres no me dejaron. Ellos reconocían mi potencial e hicieron que yo siguiera con las clases, ya me gustara o no. Pensaban que a mi edad, obviamente yo no sabía lo que era para mi bien.

De manera que seguí con las clases. Cuando tenía dieciséis años yo era el músico de la iglesia, miembro de la orquesta de la escuela y de una banda de jazz. Cuando tuve que escoger una carrera en la universidad, sabía que tenía que ver con la rama de la música. Escogí Terapia Musical, una profesión que me permitiría usar la música en servicio a otros para ayudarlos a rehabilitarse y sanar.

Mi amor por la música eventualmente se dio una profesión exitosa y la oportunidad de conocer a mi esposa. También me trajo a Unity, donde recientemente terminé mi entrenamiento ministerial. Debo admitir que se lo debo a mis padres. Tercamente me ayudaron a superar mi propia terquedad, dándome la oportunidad de hacer algo por lo cual sentía una pasión que no podía entender a mi temprana edad.

Ahora yo soy padre también y, tanto mi esposa como yo, tenemos un dilema similar con nuestra hija de nueve años. Ahora el instrumento de tortura es el violín.

Aclaro: fue idea de mi hija aprender a tocar el violín. Fui convencido rápidamente. Pensé que era orden divino. Mi esposa y yo somos músicos y nuestro vecino era el Director de orquesta asociado de North Carolina Symphony Orchestra, quien era conocido como un maestro extraordinario. Así que las lecciones para Joy comenzaron.

Me gustaría poder decir que teníamos una virtuosa en nuestras manos, mas no fue así. Su entusiasmo inicial menguó y luego de dos meses comenzaron las batallas para que practicara. Entonces, cuando ella nos dijo que quería dejar las clases, su madre y yo sentimos que estábamos en una encrucijada. Aunque yo agradecía que mis padres hubieran persistido, todavía recuerdo las peleas, la frustración, la rabia y las lágrimas. Yo no quería que mi hija pasara por eso. Mas sentía que debía enseñarle que la vida requiere perseverancia.

La decisión de ser un padre consciente requirió que yo no forzara mi opinión sobre mi hija. Más bien que permitiera que ella descubriera intuitivamente lo que tenía que hacer, y apoyarla. Yo tenía que soltar el sueño que yo tenía para ella y apoyarla en los sueños que ella tenía, inclusive a la corta edad de nueve años. Finalmente, siguiendo nuestra guía interna, mi esposa y yo estuvimos de acuerdo en una opción en la que todos estábamos de acuerdo: Danza. Mi hija ya estaba tomando clases y le encantaba. Así que permitimos que ella dejara ir el violín y avivara su pasión por la danza.

Mi hija no toca piano, ella baila y me siento muy orgulloso de ella y del padre en el que me estoy convirtiendo.

Ogun Holder nació y se crió en Barbados. Actualmente es un estudiante del programa ministerial de Unity para graduarse en junio del 2011. Él y su esposa, Rev. Jennifer Holder son los anfitriones de un programa de Radio (en inglés) en “Unity Online Radio”.