Crear momentos de gozo

Crear momentos de gozo
Esther Koch

Artículo de La Palabra Diaria

Esther triunfó en su carrera como geriatra y consejera de personas de la tercera edad, pero fue el tierno y amoroso cuidado que prestó a su madre lo que la hizo vivir sus más grandes momentos y crear sus más valiosos recuerdos.

Mi madre fue una dama elegante y de mucho garbo, bendecida por la gracia de Dios y por los principios de Unity que fueron las bases de su creencia: “Dios obra para mi bien”.

Mi madre pensaba de sí misma como una sobreviviente, y sin duda sobrevivió numerosos retos de salud, antes de sucumbir a la leucemia pocos días antes de cumplir 88 años.

Mi padre había fallecido veinte años atrás, por lo que tuve que cuidar de ella durante los últimos diez años de su vida. Desempeñé ese papel como hija única pero poniendo en práctica mi pericia como geriatra y consejera de personas de la tercera edad.

El cuidar de padres que envejecen y abogar por ellos es el papel más importante y desafiante que cualquiera de nosotros pueda enfrentar. Desafortunadamente, todo lo que tenemos que hacer por nuestros padres puede desviarnos de la atención que les debemos prestar para estar verdaderamente con ellos, y de ese modo no llegamos a disfrutar de esos “momentos de gozo”, que son algunos de los más hermosos y perdurables que compartimos con ellos.

Al abrir la puerta a la gratitud

Para poder disfrutar de momentos de gozo, tal vez tengamos que perdonar primero que todo.

El perdón abre la puerta a la gratitud y ésta conduce al gozo. Pero frecuentemente, los sentimientos de gratitud hacia un padre o una madre se dejan sin expresar o no son expresados lo suficiente.

Uno de los recuerdos más preciados que compartí con mi madre es cuando le leía las tarjetas del Día de las Madres, a lo largo del año. La última línea de mi tarjeta favorita era: “Mi vida está bendecida porque tú eres mi madre”. Según le decía estas palabras, mi corazón rebosaba de amor, y yo podía notar que su corazón se regocijaba.

Los momentos de alegría se expresan mejor con las acciones más sencillas. Por ejemplo, aun cuando mamá no podía caminar, ni moverse en la cama ni alimentarse por sí misma, estaba vestida con su ropa hawaiana (ella había sido bailarina profesional de hula). Toda maquillada y con una flor en su cabello, tenía un brillo en sus ojos. Estar vestida de ese modo alegraba su día y el día de todos los que se relacionaban con ella.

Aunque la habilidad de conocer puede deteriorarse con la edad, no sucede lo mismo con la capacidad de sentir. Aun en los casos severos de demencia pueden notarse momentos de claridad. Gracias a ello, nunca pensé que fuera posible decirle a mi madre “te quiero” demasiadas veces. Lo que más me gustaba oír de ella era: “Sé que me quieres”. Ella siempre lo dijo con claridad y emoción.

La Palabra Diaria, una tradición de familia

Uno de los cimientos de Unity, que nos produjo momentos diarios de gozo fue La Palabra Diaria. Mi abuela le leía La Palabra Diaria a mi madre cuando era niña, y mi madre me la leía a mí. Todos solicitábamos oraciones de Silent Unity durante momentos difíciles y obsequiábamos suscripciones de La Palabra Diaria a muchos de nuestros amigos. La revista ha sido el ancla de nuestras vidas.

Durante sus últimos años de vida le leí a mi madre La Palabra Diaria. El sostener su mano mientras le leía la revista era para mí el momento más especial del día. Ella nunca perdió la habilidad de captar y apreciar el mensaje, y decía frecuentemente: “Ése fue un buen mensaje”.

Muchas veces pensábamos que el mensaje estaba escrito justo para nosotras. Cuando el mensaje era sobre el cuidado de los pacientes, yo distribuía copias a los miembros del personal. En sus últimos momentos, continué leyéndole mensajes de La Palabra Diaria y repitiendo la “Oración de protección”. Para mí, éste fue el modo más tierno y sereno de dejarla ir.

Cualquier día puede ser Día de las Madres

El crear momentos de gozo es un modo de celebrar a las madres en cualquier día. Si necesitas restablecer tu relación con tu madre, no pierdas la oportunidad que el Día de las Madres te brinda.

Bien celebres con tu madre en vida u honres su memoria, los momentos de gozo crean recuerdos que duran para siempre. Justo durante el tiempo en que se cuida a un ser querido, los momentos de gozo son la mejor receta para aliviar el estrés de aquellos que cuidan de otras personas.

Y es con profundo aprecio y consideración que ofrezco la siguiente bendición a todos aquellos en el mundo que cuidan de alguien.

Bendición para los que cuidan de otros

Que tu vida no tenga lamentos.
Que veas lo extraordinario en lo
    ordinario.
Y que alguien ilumine tu mundo
    según envejeces.

Nota de la editora: Descubrirás más de las recomendaciones de Esther para crear momentos de gozo en la página siguiente. Para leer la “­Oración de protección” de James Dillet Freeman, visita
www.unityenlinea.org.

Esther Koch es geriatra, consejara de personas de la tercera edad y autora. Su firma, Encore Management, (www.ENCOREmgmt.com) provee servicios educativos y de asesoría sobre el cuidado de padres seniles y sobre el envejecimiento en general. Es muy buscada como oradora, se ha presentado en la radio, la televisión, y se hace mención de ella en varias publicaciones. Ha pertenecido a la iglesia Unity Palo Alto Community Church, en Palo Alto, California.