Cosas

Las cosas son hechas para la vida—y no la vida para las cosas.—James Dillet Freeman
por James Dillet Freeman

 

Una meditación sobre la vida simple, por James Dillet Freeman

Disfrutar de las cosas no es poseerlas o que ellas nos posean a nosotros, sino usarlas.

El gozo de cualquier cosa es el uso que se le da.

Filas de vestidos que cuelgan polvorientos en un armario, vestidos que ya nadie usa; herramientas que se oxidan lentamente en un cobertizo de herramientas, donde nadie viene a trabajar; libros que se han vuelto amarillos y quebradizos con los años porque ninguna mano amorosa los toca o abre sus páginas; o una casa en la que nadie ha vivido durante mucho tiempo—hay pocas cosas más tristes que estas.

El gozo no es tener un avión brillante en el cofre de herramientas, sino sacar el avión y planear un tablero con él hasta que el tablero esté de verdad plano y liso.

Hacer esto es saber para qué sirven las cosas.

El gozo no es tener un hermoso vestido en tu armario, sino usarlo para hacer que el día o la noche sean coloridos y brillantes e interesantes para ti y tus amigos, o incluso para regalarlo cuando no lo uses.

El gozo no es tener un libro sobre un estante, limpio y perfecto con su cubierta limpia y reluciente, sino leerlo y alegrarse de su información o inspiración, incluso garabatear en su margen, o prestarlo a amigos para que lo lean, incluso a amigos que nunca lo regresaran.

Las cosas están hechas para la vida, no la vida para las cosas.

Para leer más de James Dillet Freeman,
solicita el folleto Yo soy la canción de Dios.

Yo soy la canción de Dios

James Dillet Freeman, Silent Unity, Unity Poet Laureate, meditationJames Dillet Freeman (1912–2003) fue un poeta, autor y conferencista internacionalmente aclamado. Como ministro de Unity, se desempeñó como director del programa ministerial de Unity—el actual Instituto Espiritual de Ministerios Mundiales, así como director de Silent Unity. Este artículo está tomado de su libro publicado en 1968, Oración: La llave maestra.