Confía en tu alma: Una conversación con Kute Blackson

Kute Blackson, Confía en tu alma, milagros divinos, Tú.eres.el.uno
por Elaine Meyer

Kute Blackson creció hablando en las iglesias de su papá y a los 14 años recibió el mandato de ser su sucesor. Aunque Kute sentía un llamado para servir a los demás, también sentía que la iglesia no era su camino. A los 18 años, Kute siguió a su alma y se mudó a los Estados Unidos. Ahora es un autor y orador reconocido internacionalmente, y ayuda a otros a encontrar su verdadero potencial. En esta entre- vista con la editora encargada de La Palabra Diaria, Elaine Meyer, Kute comparte cómo los milagros pueden ocurrir cuando nos entregamos y permitimos que la vida divina obre por medio de nosotros.


Elaine Meyer: Compartiste conmigo que conoces a La Palabra Diaria.

Kute Blackson: Me crié leyendo La Palabra Diaria. Mi papá tenía muchas iglesias en Ghana y una enorme iglesia en Londres. Comenzó a leer a Unity, Charles Fillmore, la Ciencia Religiosa, la metafísica de Nuevo Pensamiento. Así que yo me crié leyendo y estudiando los principios de Unity.

EM: En tu libro, Tú.eres.el.uno., compartes que, como hijo único, se esperaba que siguieras los pasos de tu padre.

KB: Fui ordenado, pero tenía un sentimiento profundo de que ese no era mi camino. Temía que si se lo decía a mi padre, si decía la verdad, si era honesto, sería desterrado. Yo no quería causar problemas. Tristemente, no dije nada durante años. Cuando cumplí 18 años, finalmente me armé de suficiente valentía para hablar con mi padre. Me di cuenta de que nada valía tanto como mi verdadera libertad. Tal vez pude llegar a ser exitoso según el modelo de los demás, pero si no me tengo a mí mismo, no tengo nada.

Realmente sentí que mi alma estaba guiándome, dirigiéndome en una dirección inexplicable. No tenía idea de adónde iba. No tenía idea de cómo sería. Solo sabía que quería venir a los Estados Unidos de América, a Los Ángeles, California. Muchos de los autores de los libros que había leído vivían allí: Marianne Williamson, Tony Robbins, Deepak Chopra, y otros. Un movimiento metafísico parecía ocurrir en el sur de California. Yo quería ir allí para encontrar a estos maestros y autores, aprender de ellos, estudiar con ellos.

Verás, nuestros sueños nos escogen. Nuestro propósito nos elige porque somos las personas perfectas para cumplirlo. Mas esos sueños son de lo Divino, y nosotros somos simplemente vehículos a través de los cuales la vida busca manifestar esos sueños y visiones. Todo lo que tenemos que hacer es decir y quitarnos del medio.

Así que, yo dije sí. Vine a los Estados Unidos con un sueño y una visión. Ese momento fue mi afirmación, una prueba para confiar en mi alma sin lugar a dudas; incluso cuando el mundo me dice que gire a la izquierda y mi alma dice que gire a la derecha. Lo que Dios puede hacer por medio de mí, lo que la vida puede hacer por medio de mí, lo que la conciencia despierta puede hacer por medio de mí, es mucho más grande de lo que yo puedo hacer por mí mismo. He tenido que confiar en mi alma.

Abriéndonos a la entrega

EM: ¿Aún tienes momentos de sorpresa cuando los resultados son absolutamente mejores de los que esperabas?

KB: Aún me sorprendo, porque han pasado tantas cosas en mi vida que van más allá de lo que yo hubiese podido planificar, visualizar, concebir o incluso afirmar. La clave es entregarse por completo a la Fuente. Cuando nos damos cuenta de que no somos el hacedor, no somos la persona que hace que las cosas ocurran, nos abrimos a la entrega. La vida vive como lo que somos nosotros, por medio de nosotros y en nosotros.

Así que, para mí, ha sido un continuo proceso de niveles de entrega cada vez más profundos y de permitir que la vida viva. Los grandes: Jesús, el Buda y la Madre Teresa, etc., aprendieron a entregarse y a permitir que la vida ocurriera por medio de ellos. Lo que la vida pudo hacer por medio de ellos fue mayor que lo que ellos, o sus egos humanos, pudieron haber hecho. 

Los milagros ocurren cuando no le ponemos límites a la vida. Quitamos las condiciones y decimos: “Universo, estoy disponible. Universo, úsame”. Ahí es cuando ocurren cosas maravillosas. Este ha sido un fundamento clave en mi vida: la vida se desarrolla. La vida está ocurriendo. Nos ponemos ansiosos cuando buscamos controlar las cosas que no están bajo nuestro control. Hay una gran inteligencia, conciencia divina, Dios, la presencia del YO SOY —cualquiera que sea la etiqueta que le pongas— que nos está viviendo y nos está respirando. Cuando nos damos cuenta de que está ahí para nosotros, el estrés se acaba. Solamente tenemos que estar presentes, decir sí, dar el cien por ciento, hacer lo mejor que podamos y dejar que la vida haga el resto.

Lo que Dios puede hacer por medio de mí, lo que la vida puede hacer por medio de mí, lo que la conciencia despierta puede hacer por medio de mí, es mucho más grande de lo que yo puedo hacer por mí mismo. He tenido que confiar en mi alma.

EM: Para alguien que acaba de entrar a la fuerza laboral o está haciendo un cambio grande en su vida, la presión de ser exitoso puede ser muy grande. ¿Cómo encontramos sentir paz?

KB: Concéntrate en lo que está bajo tu control ahora mismo, y luego actúa. Da un paso práctico ahora mismo, por ejemplo: hacer una llamada, escribir un correo electrónico, cultivar una destreza.

Muchas veces, nuestra mente es, en parte, la que crea la ansiedad. Tenemos 65.000 pensamientos al día, y si tratamos de controlarnos, nos van a enloquecer. El estrés surge porque estamos creyendo y dándoles poder a esos pensamientos. Pregúntate: Lo que estoy pensando, ¿son hechos o es ficción? Podríamos estar viviendo en un pensamiento ficticio como si fuera un hecho, y tomamos una acción que es consistente con lo que estamos pensando. La consecuencia es que los resultados reflejan y justifican lo que estamos pensando.

En el sendero hacia la libertad

EM: Han dicho que eres un místico moderno y un visionario. Estás viviendo el sueño que escogiste hace tantos años. ¿Qué sigue a continuación?

KB: Cuando me levanto cada mañana, tengo una urgencia persistente —un estímulo interno— de querer que las personas sepan quiénes son porque, si no sabemos quiénes somos, nunca podemos ser verdaderamente libres. Siempre buscaremos libertad en el mundo externo: en las drogas, el dinero, el sexo, en algo. Yo quiero que la gente sienta verdadera libertad porque, una vez que la sientes, puedes estar en el mundo y experimentar esta existencia magnífica.

EM: ¿Algún pensamiento final para nuestros lectores?

KB: Invitaría a cada persona a que hiciera un inventario de su vida. La vida es una práctica espiritual. Una de las cosas que nos mantienen estancados es mentirnos por miedo. En el fondo, sabemos cuando una relación no se alinea muy bien o cuando estamos en un trabajo que no es nuestro propósito verdadero.

Para mí, la felicidad es simple. Reconocer la Verdad. Sentir la Verdad. Vivir la Verdad, y así nos alineamos. No ha sido un accidente que hayamos encarnado en este tiempo. El mundo necesita más que nunca de nuestros dones, nuestros talentos, nuestras voces.

Debemos llevar nuestra espiritualidad, nuestras meditaciones, mantras y visualizaciones fuera del librero, le la esterilla de yoga, del púlpito, del Himalaya, y vivirla plenamente, ferozmente, con compasión y audacia. Así es cómo traemos el Cielo a la Tierra. Nuestras voces son necesarias y yo espero que la gente se sienta inspirada a vivir esa Verdad, a vivir ese amor más que nunca.


Kute Blackson se entrevista en La Palabra Diaria, Confía en tu alma, Elaine Meyer

Elaine Meyer trabajó en la Sede Central de Unity por más de 30 años como redactora, editora web y editora en jefe de la revista Daily Word. Supo de Kute Blackson gracias a Unity Online Radio. En su papel de editora en jefe, Elaine también entrevistó a la actora Mackenzie Phillips, al autor Wm. Paul Young y a Oprah Winfrey.

Este artículo apareció en la edición de Mayo-Junio del 2019 de La Palabra Diaria.