Cómo aceptarte

El amor divino, Autoaceptación, Paz interna, Robert Brumet, 12 Poderes Amor
por Rev. Robert Brumet

El amor divino, Autoaceptación, Paz interna, Robert Brumet, 12 Poderes Amor

La autoaceptación radical va más allá de la autoestima y nos abre al amor divino

Al comienzo de cada año, ponemos gran esfuerzo haciendo resoluciones para tratar de cambiarnos con el fin de ser felices.

Nos decimos a nosotros mismos que si solo luciéramos más delgados o si fuéramos más jóvenes, más inteligentes, más amables o bien parecidos, seríamos amados, merecedores y encajaríamos mejor en la sociedad.

Puede que nunca hayamos pensado que aceptar quienes somos realmente, con toda nuestra experiencia humana, es el regalo más grande y la ruta más segura hacia la felicidad.

Abriendo nuestros corazones al amor divino

Todos anhelamos ser amados tal como somos. El amor que es “ganado” se siente hueco y no nos satisface realmente. Queremos ser amados incondicionalmente.

Experimentamos la aceptación total de nuestro ser cuando abrimos nuestros corazones al Amor Divino que vive en nosotros en el momento presente.

El deseo más profundo de nuestros corazones es experimentar la plenitud del amor de Dios, el cual es dado libremente. Mas debido a que somos condicionados desde el nacimiento a creer que el amor que buscamos debe provenir de alguien o algo fuera de nosotros, pensamos que debe ser ganado.

Vamos por la vida buscando satisfacción de personas, lugares y cosas. Nuestra identidad es moldeada a medida que adoptamos estrategias para conseguir el amor que buscamos.

Solo cuando nos desprendemos del apego a nuestro ego —nuestro sentido personal del ser o el concepto del “yo”— experimentamos el amor de Dios en su totalidad.

Nuestro concepto personal del ser está basado en el tiempo: lo que nos sucedió en el pasado o nuestros planes para el futuro. Nada que esté basado en el concepto del tiempo: personas, lugares o cosas, nos brindará la satisfacción que buscamos.

La única manera de percibir el Amor Divino es estando completamente abiertos y presentes en este momento, aceptando plenamente nuestra experiencia de vida ahora mismo. Ésta es la práctica de la autoaceptación radical.

El amor de Dios siempre está disponible en el momento presente —pero la mayoría del tiempo, ¡nosotros no lo estamos! El Amor Divino no nos ha dejado, mas nosotros sí lo hacemos cada vez que abandonamos el momento presente.

Buscamos la autoaceptación y el amor fuera de nosotros como si fuera una mercancía que podemos adquirir: un coche, un título o la casa de nuestros sueños. Mas esta búsqueda desesperada nos impide aceptar plenamente nuestro ser en el momento presente.

Aquí y ahora mismo es el único lugar e instante en el cual podemos encontrar lo que más deseamos.

Buscamos la autoaceptación y el amor fuera de nosotros como si fuera una mercancía que podemos adquirir: un coche, un título o la casa de nuestros sueños. Mas esta búsqueda desesperada nos impide aceptar plenamente nuestro ser en el momento presente.

Acogiendo la autoaceptación radical

La aceptación radical del aquí y ahora es una forma de Amor Divino —el poder más transformador que existe. La práctica de la autoaceptación radical comienza cuando dejamos de buscar el amor en el futuro y aceptamos nuestra experiencia de vida en este preciso momento.

Aceptamos plenamente cada experiencia de vida sin resistencia, análisis, interpretación, manipulación o control. Experimentamos cada sensación, emoción y pensamiento completamente, sin juicio, y después lo dejamos ir. Si nos es difícil aceptar lo que es, podemos aceptar nuestra propia resistencia a esa situación. Con aceptación profunda, veremos que la parte de nosotros que está consciente de nuestra resistencia está en sí libre de resistencias.

La autoaceptación radical no significa que disfrutemos cada experiencia que surge en nuestras vidas. La aceptación no significa que algo nos guste. Sin embargo, implica que a la misma vez que aceptamos completamente nuestra experiencia interna presente, actuamos ética y responsablemente en el mundo.

La palabra “radical” se deriva de la palabra “raíz”. Podemos encontrar el amor que buscamos en la raíz misma de cada experiencia. La Verdad puede encontrarse solamente en el momento presente.

A medida que traemos conciencia, aceptación y bondad con el corazón abierto a cada experiencia en el momento presente, la calidad de esa experiencia empieza a cambiar dentro de nosotros: el amor echa raíces y comienza a florecer desde nuestro interior.

Al aceptar nuestro ser, comenzamos a ver que ¡somos el amor que buscamos! Entonces nos resulta más fácil compartir el amor que somos con otras personas. De hecho, encontramos gran alegría haciéndolo. Así como una madre ama a su hijo recién nacido, nos resulta natural y profundamente satisfactorio amar a los demás. Sentimos gratitud por la oportunidad de compartir el amor que surge desde lo más profundo de nuestro ser.

Con el tiempo, vemos que no es “nuestro” amor, sino el Amor Universal, inseparable de la vida misma, lo que se mueve y se expresa a través de nosotros. Al traer conciencia, aceptación y gentileza a todas las experiencias de nuestra vida, nos convertimos en canales gozosos del amor siempre presente. Ésta es la experiencia de la autoaceptación radical.


Este artículo apareció originalmente en La Palabra Diaria. La Palabra Diaria ofrece mensajes diarios y enseñanzas prácticas para ayudar a las personas a tener vidas prósperas y significativas. Suscríbete hoy.


Robert Brumet, Daily Word, Unity, Radical Self-AcceptanceEl Rev. Robert Brumet es un ministro ordenado Unity y autor de Living Originally: Ten Spiritual Practices to Transform Your Life y Al encontrarte en transición. Fue instructor en el Instituto y Seminario Unity en Unity Village, Missouri.