Cocreando un jardín de abundancia

Cocreando un jardín de abundancia  Piensa. Cree. Escucha. Actúa. Reconoce.
por Valleri Crabtree

Artículo de La Palabra Diaria

¡Me encantan las rosas! Los rosales han sido una fuente de placer para mí toda la vida. Unos de los recuerdos más preciados de mi infancia es cuando ayudaba a mis abuelos a cuidar de los más de 200 rosales que tenían en su patio. Aunque hoy en día mi colección es más modesta, atesoro y cuido de cada uno de mis rosales tal como lo hicieron mis abuelos.

Aprendí que cuando las rosas son bien cultivadas y nutridas, duran años y años. De modo que el comprar un rosal lo considero una decisión importante. Considero que va a convertirse en parte permanente del jardín de mi casa —¡será casi como parte de la familia!

Antes de escoger una planta nueva para mi jardín, PIENSO en cuál rosa será la mejor. Guío mis pensamientos para que sean constructivos y específicos, y me ayuden a cumplir con mi cometido. Investigo acerca de las variedades que son más aptas para la región donde vivo. Considero el color, las hojas y el tamaño que la planta tendrá cuando crezca por completo. Estoy receptiva a las ideas y sugerencias.

Al pensar en el propósito, CREO que Dios me apoya ofreciéndome guía para que yo encuentre el rosal perfecto. Podemos pensar que la compra de un rosal es un asunto trivial; mas nada puede estar más lejos de la verdad. Así como lo hacemos cuando diseñamos el jardín que deseamos, la vida que soñamos se logra gracias a las decisiones que tomamos ante una multitud de oportunidades. Cuando nos aliamos a Dios para cocrear los momentos cotidianos, ¡encontramos que estamos rodeados de un frondoso y copioso jardín!

Ahora, con el entendimiento que estoy aliada a Dios, ESCUCHO. Presto atención a los mensajes. ¡Oh, el vendedor de mi vivero favorito me mandó un e-mail y el rosal que tenía previsto comprar para mi jardín está de oferta! Una amiga vino a verme y me regaló una bolsa llena de tierra abonada que no necesitaba. Mi cita de la tarde fue cancelada, ¡y es un día perfecto para sembrar!

A medida que los mensajes continúan llegando, continúo prestando atención y discerniendo la guía divina. Entonces sé que es el momento apropiado para proceder. Al prestar atención a mi intelecto y mi intuición, percibo mensajes, tanto de mi Voz interna como de los numerosos encuentros y “coincidencias” que experimento durante el día. Estoy alerta, despierta y atenta, y sigo la guía que recibo.

Mantengo una comunicación continua con Dios respecto a mi rosal. Pienso acerca del arbusto que pronto será mío y recibo la guía que deseo. ¿Y luego qué? ACTÚO; actúo siguiendo dicha guía. Sin la acción nada puede ocurrir. Sin acción, mi vida no puede avanzar y progresar. Sin la acción, mi jardín se torna vacío. Me comprometo a la acción confiando plenamente en Dios.

Cuando planto mi rosal, digo: “Gracias, Dios, por esta nueva adición a mi vida”. ¡RECONOCER mantiene en movimiento la rueda de las bendiciones! Mi gratitud proviene de la comprensión de que lo que he logrado no fue solo el resultado de mis talentos, destrezas y ambiciones. He sido bendecida al ser parte del proceso cocreativo.

Ya estemos cocreando un rosal, un trabajo nuevo, una relación personal placentera, la compra de una casa o cualquier otra cosa que deseemos experimentar en mi vida, podemos manifestarla cuando: PENSAMOS, ESCUCHAMOS, ACTUAMOS y RECONOCEMOS. Podemos utilizar esta fórmula para aliarnos con Dios y cocrear una vida que es un jardín de abundancia.

La autora de Universe Responding: A Spiritual Model For Life, Valleri Crabtree es una oradora frecuentemente invitada a iglesias en Estados Unidos. También tiene un programa de radio llamado “Universe Responding.”