Cómo tener una conversación con Dios

Cómo tener una conversación con Dios
Janet Conner

Artículo de La Palabra Diaria

Si alguien me hubiera dicho, durante mis primeros trabajos como maestra, reclutadora de recursos humanos y consultora, “Vas a escribir un libro de naturaleza espiritual”, me hubiera reído. Qué me iba a imaginar yo que recibiría una invitación del Espíritu, y que ésta vendría en la forma de un divorcio brutal.

Una mañana, por pura desesperación, escribí “Querido Dios” en la hoja de mi diario. Según lo hacía una oleada de palabras llenas de rabia y temor se amontonaron en mi lapicero. Mi experiencia se derramó en múltiples páginas. El desahogarme me hizo sentir mejor, de manera que el día siguiente volví a escribir otra página con “Querido Dios”. Después de hacerle varios reclamos a Dios, hice unas preguntas: “¿Por qué ha ocurrido todo esto? ¿Qué es lo que no he querido ver? Con dichas preguntas mi monólogo terminó y un dialogo divino comenzó.

Por tres años, escribí a mi “Querido Dios” diariamente; y noté algo: si pedía guía, guía recibía. Si pedía discernimiento, éste llegaba. Al pedir consuelo, lo recibí. Al pedir protección, tanto mi hijo como yo fuimos protegidos. Cuando necesité ayuda financiera, ésta llegó. Comencé a escribirle a mi “Querido Dios” acerca de todo en mi vida, grande o pequeño. ¿Les parece milagroso? Pues lo es. Es un milagro cómo el escribir del alma activa la Voz del Espíritu. Mas es un milagro que tú puedes realizar.

Escribir del alma

Establece la intención de conectarte con Espíritu (Dios). Escribe a mano. (La computadora te mantiene centrado en la mente consciente, y deseas salirte de esta mente consciente y llena de estrés.) Escríbele directamente a Espíritu y usa tu nombre favorito para Él. Escribe desde el corazón y rápidamente. Al escribir con rapidez evitas interponerte y permites que el Espíritu tome el mando. Haz preguntas. Las respuestas abiertas son la magia que activa la Voz. Cuando tu conversación diaria termine, di gracias. Siente agradecimiento por la experiencia.

Las personas que escriben del alma por primera vez me preguntan: ¿Cómo sé si estoy hablando con Dios o conmigo mismo? A veces fruncen el ceño cuando escuchan mi respuesta: La Voz es aquello en ti que es más grande que tú. Luego preguntan: ¿Es el espíritu? Sí, les respondo con una sonrisa, es el Espíritu. Es la fuente ilimitada de sabiduría, creatividad, guía y gracia. Mas comprende que también eres tú. La voz de Espíritu está en ti.

Esa respuesta provoca una de mis preguntas favoritas: ¿Cómo puedo reconocer la voz? Me encanta esta pregunta por que me da la oportunidad de ver la emoción en sus rostros.

Reconozco la Voz en mis propias páginas cuando una idea, pregunta o pensamiento nuevos surge con sólo poner mi lapicero en el papel. Otros escritores del alma observan que su modo de escribir cambia, que sus manos vibran y que sus corazones se tornan cálidos. Todos están de acuerdo en que la Voz es inconfundible porque habla su propio idioma —el idioma de amor incondicional.

Permítanme que les dé un ejemplo. Jolie, una mujer de 36 años de Florida, Estados Unidos, acompañó a su madre por un período de nueve años durante los cuales su madre batalló contra el cáncer. Jolie dijo que ellas eran más que madre e hija; que eran buenas amigas, almas gemelas. Cuando su madre murió, Jolie se sintió perdida. Ella vino a mi taller para encontrar paz. Durante los primeros diez minutos de su experiencia escribiendo, la Voz irrumpió de entre su confusión y lágrimas para decir en mayúsculas, “SOY IRROMPIBLEMENTE TUYO”. Cuando las demás personas en el taller se fueron, Jolie me mostró su papel y con lágrimas me dijo, “¿Esta es la Voz, no es cierto?” “Oh, sí, es el tono indiscutible de la Voz de Amor.”

¿Te gustaría escuchar esa dulce Voz de Amor? Toma un lapicero y di: “Aquí estoy”. La Voz te encontrará y te dirá: “Hola, mi bien amado. Bienvenido a la conversación que nunca termina —sólo se hace cada vez más profunda hasta llegar a tu ser auténtico, íntegro y santo. ¡Cómo me place hablar contigo!”

Janet Conner es la autora de Writing Down Your Soul, un libro transformador acerca de la práctica de escribir del alma. Para más información (en inglés) visita www.writingdownyoursoul.com.