Cómo controlar tu vida III

por Mary-Alice y Richard Jafolla

 

Reacción = Semilla

Afortunadamente, una vez que los sucesos llegan a nuestras vidas, tenemos dominio absoluto sobre nuestras reacciones hacia ellos. Cuán importante es que  comprendamos esto. Creamos nuestro mundo constantemente a través de cómo lo enfrentamos. Cada acción o reacción es otro pensamiento. Cada acción o reacción es la semilla de una circunstancia en el futuro. No obstante, no creas que tienes que invertir mucho tiempo o energía en descifrar los pensamientos y sentimientos que causaron circunstancias especificas en tu vida. Si estás perdido y te detienes en una gasolinera para pedir direcciones, no tienes que saber cómo llegaste a la gasolinera. Todo lo que tienes que saber es cómo salir de donde estás al lugar donde deseas ir.

Si hay circunstancias en tu vida que necesitan una nueva dirección, ten presente que creas tu mañana con los pensamientos y emociones de hoy, y sigue adelante en el momento actual.

La combinación ganadora

El segundo punto que queremos establecer es esencial. Has notado seguramente que, conjuntamente con los pensamientos y las ideas, nos hemos referido a las emociones y los sentimientos como generadores de la acción mental.

Tus pensamientos y emociones constituyen tu mente (o alma), y los sentimientos son fuertes dictadores. De hecho, cuando opones un sentimiento poderoso contra un pensamiento, el sentimiento ganará ciento por ciento del tiempo. (La gente que sale corriendo de un edificio en llamas no se ha detenido a pensar. Ella actúa  estrictamente de una emoción, en este caso, temor. Somos impulsados por nuestras emociones. Ni tan siquiera nos levantamos de una silla y cruzamos una habitación a menos que nuestras emociones nos impulsen. Si "no tenemos ganas de hacer algo", no lo haremos.

Mas acompaña una emoción con el pensamiento de cruzar la habitación y allá vamos. Podría ser la emoción de temor de que nuestro niño tocara un enchufe eléctrico, o la emoción de amor que impulsa a levantarte de la silla y abrazar a un amigo. El pensamiento de levantarnos de la silla y cruzar la habitación no es suficiente. Éste debe ser acompañado de una emoción. 

No obstante, las emociones son realmente pensamientos, una mezcla compleja de percepciones sensoriales y juicios que han formado normas poderosas. En cierto sentido, ellas son pensamientos a los que se les ha dado el poder de hormonas, pensamientos que han llegado a una gran cantidad crítica y han sido transmutados a un nivel que nos incita a la acción. No como los pensamientos. las emociones tienen lugar completamente en el inconsciente.

Teniendo eso en cuenta, puedes apreciar la potencialidad de la combinación de pensamiento y emoción. A menudo nuestros pensamientos dicen una cosa y nuestros sentimientos otra. "Sí, sé que la oración puede ayudar, pero es inútil. No seré sanado nunca". El pensamiento va en una dirección: la emoción va en la dirección opuesta.

Sin embargo, cuando un pensamiento y un sentimiento se sincronizan y ambos van en la misma dirección,  manejas el instrumento más poderoso que posees. El lleva inexorablemente a la acción que transforma la vida. "La oración salvó la vida de José, y sé que yo también puedo hacerlo". Esa es la clase de poder que Jesús tenía en mente cuando declaró "como creíste, te sea hecho".

La mente humana, con sus pensamientos y sentimientos, es la obra más poderosa y maravillosa en toda la creación. Cuando la vinculamos a la Mente de Dios, su habilidad no tiene limites para cambiar el mundo, tu mundo personal.

A medida que viajamos más lejos, nos encontraremos con descubrimientos que iluminarán más el proceso de cambiar nuestros pensamientos y sentimientos. Por ahora, según empezamos esta aventura, trae contigo la convicción de "cual es su pensamiento en su corazón, tal es él”.  Añade esto también: los pensamientos que sostenemos en la mente producen según su género.

Aquí lo tenemos en pocas palabras: los semejantes se a traen. Esto ha sido así siempre, y siempre lo será; es una ley universal inquebrantable —es la ley de acción mental.