Al abrigo del Altísimo parte 1

por Allen Liles

 

¿Hay algún lugar verdaderamente seguro hoy día?

En una época de vasto crimen, violencia repentina y terrorismo internacional, "los lugares seguros" tienen mucha demanda y son muy difíciles de encontrar. La mayor parte de las ciudades tienen comunidades con entradas cercadas para aislar y proteger a los que viven dentro. La gente en todas partes busca refugiarse de las fuerzas externas que son percibidas como negativas y peligrosas.

Sin embargo, el salmista nos dice esto: "El que habita al abrigo de! Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente" (Sal. 91:1). Y se nos ofrece más seguridad: "Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza, al Altísimo por tu habitación, note sobrevendra mal ni plaga tocara tu morada" (Sal. 91:9-10).

¿Qué es habitar "al abrigo del Altísimo"? Charles Fillmore, cofundador de Unity, llama este sitio de seguridad un "aposento interno... el lugar en nosotros donde encontramos conscientemente a Dios". La Dra. H. Emilie Cady, autora de Lecciones acerca de la Verdad, lo llama un lugar de encuentro entre el Cristo en el centro de nuestro ser y nuestra conciencia, un sitio oculto e inaccesible que no es revelado sino a nosotros.

Es al lugar secreto de! Altísimo que Jesús se refirió cuando dijo: "Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mi" (Jn. 14:11). Jesús también afirma la verdad de un santuario espiritual interior: "El reino de Dios dentro de vosotros está" (Lc. 17:21, Version Popular). Pablo añade su propia comprensión: "Cristo en vosotros, esperanza de gloria" (Col. 1:27).

El verdadero lugar seguro

Poseer un lugar interno de seguridad es crucial para lograr la paz mental. Confiar en alguna cosa en el universo material para protegernos nos lleva a una consiguiente desilusión. Las verjas más altas pueden ser escaladas o rotas. Aun los guardaespaldas armados pueden ser ineficaces para evitar el daño a aquellos quienes protegen. Además de nuestra vulnerabilidad física, las heridas emocionales no se pueden evitar con defensas estrictamente materiales. La riqueza, la fama y el poder son condiciones transitorias que raras veces ofrecen seguridad en el curso de la vida. En el mundo inquieto y superficial de la materialidad, el cambio constante es la única cosa segura. Los mercados fluctúan, las cuentas de banco se disuelven, la juventud y la belleza merman, la salud física y mental se deterioran y el poder personal y el poder corporativo se evaporan.

Una vez que entramos en nuestro lugar secreto del Altísimo, la protección eterna nos aguarda. Entramos en un reino de seguridad, calma, serenidad y paz. Esta intersección divina de Dios, el Cristo, y nuestra conciencia más elevada proveen un cenit de poder silencioso. En este lugar secreto que sólo ésta abierto para nosotros. descansamos en la perfección espléndida de nuestra herencia espiritual. Somos imbuidos con la esencia de Dios. En esta esencia no solamente hay seguridad, sino descanso de toda condición externa. Disfrutamos de! enriquecimiento que llega de alinearnos con el Espíritu. Sentimos arnor, sabiduría, paz, alegría, vida y todos los atributos positivos que vienen de reflexionar en Dios. Este lugar de paz interna se vuelve nuestro santuario fundamental. Bendecido por la presencia de Dios, este lugar sirve de magnífico proveedor para toda necesidad espiritual y material. Somos confortados, animados y fortalecidos.

Podemos enfrentar los retos de salud, prosperidad y discordia en lo externo. En nuestro reino privado del Espíritu, encontramos alivio y energía para afrontar, superar y vencer toda apariencia negativa.

Continuación parte 2.


Allen Liles

Rev. Allen Liles es escritor y ha sido ministro Unity por mucho tiempo. Su nuevo libro se Sitting With God: Meditating for God's Divine Guidance.