¡Afirma vida!

Déborah L. Cameron

Cuando Charles Fillmore tenía 94 años, escribió la afirmación siguiente: Vibro con entusiasmo y avanzo con una fe poderosa a hacer lo que debo hacer. ¡Qué maravilloso afirmar tal energía y vitalidad!

La oración afirmativa es una herramienta útil para enfocar nuestros pensamientos en la verdad de que somos seres espirituales, llenos de energía vibrante y vida renovada. Nosotros también podemos utilizar esta herramienta en nuestras vidas diarias. Cuando oramos afirmativamente acerca de un reto de salud, reconocemos la vida de Dios en nosotros.

El hecho de la afirmación puede ser definido como “el movimiento mental que afirma con confianza y persistentemente la Verdad del Ser ante toda apariencia de lo contrario”. Al orar afirmativamente, afirmamos nuestra confianza en el poder sanador de Dios en nuestras mentes y nuestros cuerpos. Afirmamos diariamente, aún momentáneamente, que somos uno con Dios y que la vida de Dios fluye libremente en nosotros.

Las afirmaciones pueden ser utilizadas en cualquier momento en que sintamos la necesidad de enfocar nuestros pensamientos en Dios y tomar conciencia de la fortaleza y la salud inherentes al cuerpo templo.

Si deseamos mayor energía, podemos afirmar: Me lleno de energía por medio de la vida sanadora de Dios en mí.

Si nos preocupa un ser querido, podemos afirmar: Eres sanado y fortalecido por medio de la vida sanadora de Dios en ti.

O si deseamos estar más a tono espiritualmente con la actividad sanadora de Dios en cada parte del cuerpo templo, podemos utilizar una afirmación como: Soy uno con Dios. La vida sanadora de Dios en mí me da fortaleza, sana mi cuerpo templo y me proporciona paz.

Cada vez que oramos positiva y fervorosamente, invocamos la actividad divina que siempre está en nosotros. Al afirmar vida interna, permitimos que la actividad sanadora de Dios fluya libremente y haga su obra sanadora y revitalizadora.

¿Cómo aprendemos a utilizar la oración afirmativa en nuestra vida diaria? Por medio de la persistencia y la fe. Nuestra fe nos guía a utilizar frases positivas que infunden un sentimiento de paz y una conciencia del proceso de rejuvenecimiento. Mientras más utilicemos la herramienta de la oración afirmativa, más conciencia tomamos de la presencia amorosa de Dios en nuestras vidas y de la actividad sanadora de Dios en acción. Al estar a tono mental y espiritualmente con la vida divina en nosotros, nos bendecimos y bendecimos a aquellos por quienes oramos.

Al afirmar la actividad de Dios en nuestras mentes y cuerpos, también utilizamos la herramienta de la negación para eliminar el miedo, la aprehensión o la duda. Una negación es una forma de liberación, una limpieza de cualquier obstrucción. No negamos la condición negativa; negamos que tenga poder sobre nosotros y afirmamos nuestra habilidad de vencerla y lograr la salud perfecta. Una negación nos ayuda a separarnos de cualquier condición que pueda retrasar el fluir de la actividad de Dios en nosotros.

Negaciones tales como: “Dejo ir todo estrés y toda ansiedad” y “la apariencia de enfermedad no tiene poder sobre mí” son herramientas de limpieza que abren el camino a la vida sanadora de Dios en nosotros. Al negar la apariencia negativa, somos libres para enfocar nuestros pensamientos y nuestras oraciones en lo positivo. Por medio del uso de las afirmaciones y las negaciones, pavimentamos el camino para que la salud perfecta se manifieste.

Al orar, recuerda que fuiste creado para ser saludable y fuerte. Afirma esta verdad, toma conciencia de tu unidad con Dios y siente entusiasmo por la curación que tiene lugar en tu mente y cuerpo. “Avanza con una fe poderosa” hoy  para que hagas todo lo que puedes hacer y seas todo lo que fuiste creado para ser.