¡A tu alcance!

Daniel Rebant

Éste es el momento. Éste es el único momento —nuestro punto de poder donde el tiempo toca la eternidad, donde las decisiones que tomamos pueden cambiar nuestras vidas para siempre.

“Aprovechar el día” significa “vivir en el ahora”. No morar en el pasado ni en el futuro —sino vivir conscientemente en el momento presente, todos los días. Cuando cambiamos nuestro pensamiento al presente, descubrimos un fluir ilimitado de bendiciones y oportunidades.

Jesús mismo vivió en el ahora e instó a sus discípulos a que hicieran lo mismo. Él sabía que era su punto de poder… y que una cosecha abundante siempre estaba disponible.

“¿No decís vosotros:” Dijo a Sus discípulos, “‘Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega'? Yo os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega” ( Jn. 4:35). Él los animó a mirar con los ojos de la fe y a cosechar lo que ha sido plantado en la conciencia —en el pensamiento correcto— momento a momento.

Nunca estás solo

Si estás listo para aprovechar el día y todas sus bendiciones y oportunidades, recuerda que Dios, el Creador del universo, está contigo… así como estaba con Jesús. “El Padre y yo uno somos”, dijo, y esta unidad con el Padre dio a Jesús acceso inmediato a todo el poder para llevar a cabo su propósito.

El mismo poder también está contigo —de comenzar de nuevo, de vencer, de sanar o resolver cualquier condición o reto en tu vida… de cualquier manera que aparezca. El espíritu de Dios siempre está plenamente presente y disponible para guiarte y darte cualquier cosa que necesites o desees.

Reclama tu poder

Dios también nos ha dado dominio sobre nuestra conciencia —la manera en que pensamos, las ideas que aceptamos o rechazamos. Este poder consciente del pensamiento fue considerado por Charles Fillmore, cofundador de Unity, “el punto más elevado del universo”. Él lo llamó nuestro “centro creativo” y por medio de él, edificamos nuestro mundo personal.

En Unity, creemos que un solo pensamiento, electrificado con la convicción y el sentimiento y mantenido consistente y persistentemente en la mente, tiene el poder creativo de materializarse en nuestra vida. Algunos pensamientos con carga divina, como los de Jesús, ¡han cambiado billones de vidas!

La ley de causa y efecto

Según pensamos así somos. Ésta es la ley espiritual de causa y efecto. Nuestros pensamientos dominantes toman forma en nuestras vidas. Si no nos gustan los efectos, podemos cambiar lo que los causa: nuestros pensamientos.

Hablando en términos generales, los pensamientos positivos causan efectos positivos; los pensamientos negativos causan efectos negativos. Aprovechemos el día, entonces, y toda oportunidad que tengamos de cambiar nuestro pensamiento y nuestras vidas… a lo que deseamos que sean. 

¡Comienza ahora!

Comenzamos justo donde estamos —con Dios, en quien todo es posible. En vez de elegir pensamientos alineados con nuestros egos humanos, o una conciencia mundana o material, elige pensamientos alineados con Dios y la conciencia espiritual. Elige pensamientos positivos y edificantes de Verdad, no pensamientos negativos y agotadores que sabemos que son falsos. Al dejar ir ideas falsas, abrimos espacio para que nuevas bendiciones y oportunidades surjan en nuestras vidas.

Sugerimos las cinco maneras siguientes para alinear tus pensamientos con los de Dios:

  1. Ora diariamente en comunión callada con Dios, escuchando la Verdad.
  2. Lee la palabra de Dios en le Biblia y otros textos sagrados. Esto te guiará a desarrollar la conciencia crística, el patrón perfecto para el crecimiento espiritual.
  3. Disciplina tu mente al dejar ir pensamientos negativos, hasta negándolos, y afirmando pensamientos positivos. La revista La Palabra Diaria de Unity es una manera maravillosa de practicar el pensamiento afirmativo.
  4. Busca a Dios, el Bien, en todas partes —sin importar las apariencias. Cada acontecimiento y persona que encontramos tiene algo de valor que enseñarnos.  
  5. Practica la gratitud. Durante momentos callados, enfoca tu atención en algunas bendiciones para apreciar. Cultivar la gratitud nos ayuda a estar receptivos para recibir nuestro bien en todo momento.

Dios no nos retiene nada, sin embargo, podemos aceptar o rechazar Su ayuda. Si nuestros pensamientos están alineados con los pensamientos divinos, la cosecha será verdaderamente grandiosa en paz menta, sabiduría, curación y todo lo bueno. Con Dios, todas las cosas son posibles… ¡ahora!
 
“En tiempo aceptable te he oído, y en día de salvación te he socorrido.”—2 Co. 6:2

Afirmación:
Hoy es una oportunidad de vivir en la presencia de Dios, en la presencia del bien. Estoy receptivo a las bendiciones de Dios en mi vida ¡y reclamo mi bien ahora!