La oración y la meditación afirmativapor
el Rev. Duke Tufty
De La Palabra Diaria de noviembre del 2004
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Imagina por un momento que resides en un valle que semeja un paraíso. La tierra que te rodea es exuberante con árboles y flores silvestres. Una fuente pura y eterna se encuentra al abrir tu puerta. Una mañana despiertas con una sed increíble y tomas la jarra de agua que está sobre el mostrador. Pero la jarra está vacía.
¿Oras a Dios para que llene la jarra y esperas pacientemente hasta que tu oración es respondida? No, llevas la jarra a la fuente y tú mismo la llenas. Dios ya ha respondido tu oración: el agua ya está disponible y tú puedes tomarla.
El pedir a Dios algo es conocido como una oración de súplica. Pero con la oración afirmativa, tomas unos momentos para afirmar los atributos espirituales que te han sido dados y luego los utilizas. Das gracias a Dios por la fortaleza que te ha sido dada y afirmas que vencerás toda dificultad.
La Palabra Diaria es un rico recurso de oración afirmativa. Cuando declaras la afirmación con fe y convicción pones en marcha los resultados que deseas. Dios es la fuente y tú eres el manantial eterno por medio del cual el espíritu fluye.
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